Cada vez más personas extranjeras están presentando solicitudes de asilo en Estados Unidos, ya sea porque ya se encuentran dentro del país o porque llegan a la frontera en busca de protección frente a la violencia, las amenazas y la inestabilidad de sus lugares de origen. En los últimos años, este flujo no solo ha crecido, sino que también se ha vuelto más heterogéneo, con solicitantes de múltiples regiones y trayectorias muy distintas. Sin embargo, por los cambios implementados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés), a partir de abril de 2026 el proceso volverá más difícil para muchos de ellos. ¿En qué consisten estas modificaciones y a quiénes impactarán con más fuerza? Te lo explicamos en esta nota.
USCIS indica que cualquier persona dentro de EE.UU. que no sea ciudadana puede solicitar asilo si sufre persecución o teme sufrirla por raza, religión, nacionalidad, grupo social particular u opinión política. Por tanto, se mantiene el requisito general de presentar la solicitud dentro del primer año de llegada, llenando el Formulario I-589, el cual se convierte en el punto de partida tanto para solicitudes afirmativas como defensivas, que se tramitan ante un juez de inmigración.
Vale precisar que se pueden incluir en la misma solicitud al cónyuge e hijos solteros menores de 21 años que estén en territorio estadounidense.
La Corte Suprema debatió, el 24 de marzo de 2026, sobre lo que significa “llegar a” Estados Unidos. De acuerdo con un informe de CNN, los cuestionamientos de los jueces eran en base a las siguientes interrogantes:
Según la ley actual, el Gobierno de Estados Unidos debe admitir y tramitar la petición de asilo de cualquier persona que se encuentre esencialmente en el país o que llegue a su territorio y exprese temor de persecución.
No obstante, en el pasado la llamada política de “dosificación” hizo posible que se negara el acceso a ciertos solicitantes incluso antes de que pudieran cruzar oficialmente la frontera y presentar su caso.
Ante este escenario de incertidumbre, las reglas de USCIS establecieron criterios concretos sobre quién puede solicitar asilo en abril de 2026.
Debido a ciertas regulaciones recientes de USCIS, para muchos extranjeros ahora es más difícil lograr que se apruebe su solicitud de asilo. La más importante es la llamada regla ‘Circumvention of Lawful Pathways’ (CLP), que creó una presunción de inelegibilidad para quienes entraron por la frontera suroeste o por zonas costeras adyacentes sin usar las vías legales de ingreso disponibles.
Pese a que esa regla perdió vigencia en mayo de 2025, la agencia federal sigue aplicándola a quienes ingresaron entre mayo de 2023 y la fecha señalada.
USCIS ha señalado que comenzará aplicando este marco mientras los tribunales no emiten una decisión definitiva, lo que mantiene la incertidumbre para quienes cruzaron de forma irregular en ese período, precisa La Nación.
En el plano regulatorio, se está debatiendo una propuesta de DHS que reemplazaría el reloj actual de 180 días para pedir permiso de trabajo (EAD) por una espera de 365 días desde la presentación del asilo, lo que duplicaría el tiempo sin autorización laboral; aunque a inicios de 2026 aún es una propuesta, ilustra la tendencia a soportar el acceso al trabajo para solicitantes de asilo, indica Modern Law Group.
Organizaciones de apoyo advierten además sobre pausas y retrasos en decisiones de asilo y sobre litigios en marcha que afectan programas de libertad condicional y la posibilidad de colocar en “expulsión acelerada” a personas que entraron con libertad condicional, lo que influye indirectamente en la estrategia de muchas familias que buscan protección.
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