Cada vez más personas buscan mudarse fuera de su ciudad en busca de alquileres más accesibles. (Foto referencial: Pixabay)
Cada vez más personas buscan mudarse fuera de su ciudad en busca de alquileres más accesibles. (Foto referencial: Pixabay)

El precio de las viviendas en Estados Unidos continúa siendo una barrera para muchos compradores que esperan dar el salto a la propiedad. Ante esta situación, un número creciente de personas está optando por alquilar, pero no necesariamente en la ciudad donde vive actualmente.

Los de Zillow muestran que cada vez más inquilinos buscan departamentos fuera de sus propias áreas metropolitanas. Buffalo, Chicago y Houston encabezan esta tendencia, seguidas por Nueva Orleans y Dallas, lo que podría anticipar nuevos movimientos de población hacia estos mercados.

Buffalo, Chicago y Houston ganan protagonismo

El interés de personas que viven fuera de una determinada área metropolitana también es especialmente elevado en Salt Lake City, Raleigh, Hartford y Nashville. En estos lugares, las búsquedas de alquiler realizadas por personas de otras zonas ya superan a las de residentes locales.

Mischa Fisher, economista jefe de Zillow, explicó que el alquiler puede funcionar como una primera etapa antes de comprar una vivienda. “Alquilar es a menudo la forma en que las personas prueban una nueva comunidad antes de comprometerse. Cuando vemos un mercado con una proporción creciente de búsquedas de alquiler provenientes de fuera del área metropolitana, eso nos indica que existe una corriente de posibles nuevos residentes”, señaló en el informe.

“Un aumento interanual de las búsquedas desde fuera de la ciudad en lugares como Buffalo y Chicago nos indica que una ola de nuevos residentes podría no estar muy lejos”, agregó.

Buffalo, Chicago y Houston registran los mayores aumentos en búsquedas de alquiler provenientes de otras áreas metropolitanas. (Foto referencial: Pexels)
Buffalo, Chicago y Houston registran los mayores aumentos en búsquedas de alquiler provenientes de otras áreas metropolitanas. (Foto referencial: Pexels)

Buffalo destaca por sus precios

Buffalo aparece como uno de los casos más llamativos. El valor promedio de una vivienda en la ciudad alcanza los US$249.040, una cifra considerablemente inferior a la mediana nacional de US$434.100 para una vivienda existente vendida en julio, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR).

La demanda también se refleja en la velocidad con la que se venden las propiedades. De acuerdo con datos de Parcl Labs, las viviendas de Buffalo pasan a estado pendiente en unos 10 días y sus precios han aumentado 104% desde el comienzo de la pandemia.

Aun con este incremento, la ciudad continúa siendo uno de los mercados relativamente accesibles del noreste del país.

Houston atrae por empleo y oportunidades

Houston presenta un panorama diferente. En este caso, además del costo de la vivienda, el mercado laboral parece desempeñar un papel importante. Redfin situó en US$360.000 la mediana del precio de venta durante los tres meses terminados en julio, mientras Zillow calculó un valor promedio de vivienda cercano a US$260.000.

La economía del área metropolitana también incorporó alrededor de 18.000 empleos en términos anualizados durante los tres meses que terminaron en mayo, según la Reserva Federal de Dallas.

El crecimiento se repartió entre sectores como energía, construcción, manufactura y atención médica. Personas que se mudan desde estados costeros más caros, especialmente California, Nueva York e Illinois, consideran a Houston como un posible destino.

Zillow considera que el aumento de las búsquedas de alquilar puede anticipar futuras olas de nuevos residentes. (Foto referencial: Freepik)
Zillow considera que el aumento de las búsquedas de alquilar puede anticipar futuras olas de nuevos residentes. (Foto referencial: Freepik)

Chicago también gana impulso

Chicago es un caso particular dentro de este grupo. Aunque sus viviendas no son tan económicas como las de Buffalo o Houston, la ciudad continúa siendo más accesible que varios mercados de las costas.

Zillow calcula que el valor promedio de una vivienda es de US$315.024, mientras que la mediana de venta en el área metropolitana varía según la fuente entre los US$300.000 y los US$400.000.

Además, Chicago registró el mayor crecimiento anual de precios entre las 40 áreas metropolitanas más grandes de Estados Unidos en un análisis reciente de Homes.com. Esto sugiere que quienes están llegando para alquilar lo hacen en un mercado que ya muestra señales de recuperación y crecimiento.

El fenómeno no se limita a estas tres ciudades. Los alquileres también comienzan a cambiar de dirección: agosto fue el primer mes en cuatro años en registrar un aumento mensual, según Apartment List, aunque los precios todavía permanecían ligeramente por debajo de los niveles de un año antes.

Raleigh, Miami, Orlando y Tampa también concentran un importante interés. (Foto referencial: Freepik)
Raleigh, Miami, Orlando y Tampa también concentran un importante interés. (Foto referencial: Freepik)

Nueva York constituye una excepción, ya que sus inquilinos están mirando principalmente hacia el sur, con Raleigh, Miami, Orlando y Tampa entre los destinos que concentran mayor interés.

“Cuando vemos un fuerte interés desde fuera de la ciudad que fluye hacia un mercado más pequeño, suele tratarse de una cuestión de asequibilidad. Así que los inquilinos de lugares más caros están eligiendo o descubriendo que pueden obtener mucho más por su dinero en un lugar nuevo”, destacó Fisher.

“Cuando el flujo va en la otra dirección, hacia una gran área metropolitana, con frecuencia se trata de un atractivo regional: personas atraídas por el mercado laboral o las oportunidades de una gran ciudad desde zonas cercanas”, añadió.

El panorama también coincide con el atractivo que mantienen varias ciudades del sur. Precisamente, sobre las mejores ciudades para inquilinos ubicó 37 de sus 50 primeros lugares en esta región: McKinney, en Texas, Huntsville, en Alabama, y Austin, en Texas, ocuparon los tres primeros puestos.

La tendencia sugiere que, mientras comprar una vivienda siga siendo difícil para muchos estadounidenses, el mercado de alquiler podría convertirse en una señal temprana de cuáles serán los próximos destinos de quienes buscan una nueva ciudad para vivir.