Con el aumento constante del costo de vida en Estados Unidos, crece la inquietud ante posibles recortes que afecten los ingresos de los jubilados. Para millones de ellos, el cheque del Seguro Social representa mucho más que un complemento: es la base de su economía doméstica. Según datos del Pew Research Center, casi dos tercios de los beneficiarios dependen de este dinero para cubrir al menos la mitad de sus gastos mensuales, y para más de una cuarta parte, constituye su única fuente de ingresos. En un contexto de tensión económica, cada dólar cuenta más que nunca.
Por eso, entender cómo funcionan los impuestos, tanto federales como estatales, es clave para planificar un retiro más tranquilo. A nivel federal, los beneficios del Seguro Social pueden ser gravados desde 1984 si se superan ciertos ingresos, pero recientemente la Ley de Reforma de la Seguridad Social agregó una deducción adicional de US$6,000 para adultos mayores, algo que estará vigente hasta 2028. Aun así, la verdadera diferencia suele venir de lo que hace cada estado. Y ahí es donde muchas personas consideran la idea de mudarse.
Hoy existen nueve estados sin impuesto sobre la renta, lo que automáticamente significa que no gravan los beneficios del Seguro Social. De acuerdo con The Motley Fool, estos estados son:
Hay que resaltar que en Washington, aunque no hay impuesto estatal a los ingresos, sí existe un gravamen sobre ganancias de capital, con una tasa base de 7% para el primer millón y un 2.9% adicional para lo que exceda. Esto solo afecta a quienes manejan inversiones grandes, pero nunca está de más mencionarlo.
La buena noticia es que 31 estados más Washington D.C. tampoco cobran impuestos sobre los beneficios del Seguro Social, incluso si poseen impuesto sobre la renta. Algunos eximen completamente esos ingresos y otros usan créditos o deducciones que terminan dejando la carga fiscal en cero.
Esa lista incluye a estados muy poblados y diversos como:
Alabama, Arizona, Arkansas, California, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Colorado, Dakota del Norte, Delaware, Georgia, Hawaii, Idaho, Illinois, Indiana, Iowa, Kansas, Kentucky, Louisiana, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Mississippi, Nueva Jersey, Nueva York, Ohio, Oklahoma, Oregon, Pennsylvania, Virginia, Wisconsin y Washington D.C.
Según Investopedia, todavía existen nueve estados que sí aplican impuestos sobre los beneficios del Seguro Social, aunque cada uno tiene reglas y exenciones distintas. Muchos de ellos ofrecen alivios significativos dependiendo del Adjusted Gross Income (AGI), por lo que es necesario revisar caso por caso.
Estos estados son:
Si hay un caso interesante para 2026, es el de West Virginia. Este estado viene reduciendo de forma gradual los impuestos al Seguro Social. Para 2025, solo el 35% de los beneficios puede estar sujeto a impuestos. Y a partir de 2026, la exención será total, lo que coloca al estado en la misma categoría que los demás que ya no gravan estas prestaciones.
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