
En Estados Unidos, cada vez que llega la temporada de impuestos, muchos hispanos se enfrentan a la misma tensión: entre la renta, el daycare, el carro y la ayuda que se manda al país de origen, cualquier cambio en las reglas del IRS puede ser la diferencia entre un reembolso que alivie el bolsillo o una factura inesperada. Hablar de impuestos nunca es sencillo, y menos cuando hay reformas de por medio, por eso conviene hacer una pausa, ver el panorama completo y entender qué cambió, a quién beneficia y qué riesgos aparecen si se presenta mal una declaración. La temporada de impuestos 2026 no es la excepción: llega atravesada por una serie de ajustes impulsados durante la administración de Donald Trump a través de la ley One Big Beautiful Bill Act (OBBBA), que ya está influyendo en la forma en que millones de contribuyentes presentan sus impuestos ante el Internal Revenue Service (IRS).
Desde el 26 de enero de 2026, el IRS comenzó a aceptar las declaraciones correspondientes al año fiscal 2025, y con eso se activaron cambios en deducciones, créditos y reembolsos que se sienten directo en comunidades latinas de ciudades como Miami, Houston, Los Ángeles, Nueva York o Chicago, donde es común ver filas en los locales de preparación de taxes desde temprano. A partir de aquí, te explicamos de forma clara qué cambió, a quiénes afecta y cómo leer estas novedades sin perderse en el lenguaje técnico, para que puedas tomar decisiones informadas antes de enviar tu declaración.

UNA REFORMA FISCAL CON IMPACTO DIRECTO EN TU DECLARACIÓN
La llamada “Big Beautiful Bill” de 2025, promovida por el presidente Donald Trump y convertida en ley federal, modificó varios puntos del código tributario federal y extendió algunas rebajas que ya venían de años anteriores. Según análisis de organizaciones especializadas en política fiscal y de firmas tributarias privadas, estos cambios pueden traducirse en reembolsos más altos para una parte de los contribuyentes durante esta temporada, aunque el monto final depende de los ingresos, el tipo de empleo y las deducciones que cada persona pueda aplicar. La fecha límite para presentar la declaración federal se mantiene sin cambios: 15 de abril de 2026, por lo que el reto ya no es solo llegar a tiempo, sino entender bien las nuevas reglas para no dejar beneficios “regalados” al IRS.
Por ejemplo, Ray Domínguez, contador tributario en Estados Unidos, en una entrevista con Univision refrendó lo que muchos están diciendo: “Desafortunadamente, la preparación de impuestos y las leyes tributarias en Estados Unidos son de las más complejas en el mundo entero, pero si vamos a tener un beneficio mayor a comparación del que hemos tenido en el pasado, especialmente para los empleados de a pie”.
DEDUCCIÓN ESTÁNDAR MÁS ALTA: EL PRIMER ALIVIO VISIBLE
Uno de los ajustes que más personas van a notar está en la deducción estándar, que reduce automáticamente el ingreso sobre el cual se calculan los impuestos.
Nuevos montos para el año fiscal 2025:
- Declarantes individuales: US$15,750.
- Jefes de familia: US$23,625.
- Declaración conjunta (casados que presentan juntos): US$31,500.
Para muchos contribuyentes, esto significa pagar menos sin necesidad de detallar gastos, algo muy común entre quienes solo reciben un W-2 y tienen gastos básicos de vivienda, transporte y comida. Aun así, sigue siendo recomendable comparar la deducción estándar con las deducciones detalladas, sobre todo en estados con impuestos altos o hipotecas elevadas, antes de decidir qué camino conviene más.
CRÉDITO TRIBUTARIO POR HIJOS: UN PEQUEÑO AUMENTO QUE SUMA
Las familias también encuentran cambios en el Child Tax Credit, uno de los beneficios más relevantes del sistema fiscal estadounidense para hogares con hijos.
- El crédito aumentó de US$2,000 a US$2,200 por hijo elegible a partir del año fiscal 2025.
- Aplica para hijos menores de 17 años que dependan del contribuyente y cuenten con número de Seguro Social válido.
- Se mantienen límites de ingresos similares para evitar que los hogares de mayores ingresos concentren el beneficio.
Aunque el aumento es moderado, sigue siendo un crédito clave porque se descuenta directamente del impuesto a pagar, algo que puede marcar una diferencia en hogares hispanos con varios niños en edad escolar, gastos de after-school y actividades extracurriculares.
PROPINAS Y HORAS EXTRA: ALIVIO PARA TRABAJADORES DE SERVICIOS
Este fue uno de los compromisos más repetidos por Trump durante su campaña, especialmente pensando en trabajadores de restaurantes, hoteles, delivery y otros sectores donde la comunidad latina tiene una presencia muy fuerte. Aunque los impuestos sobre propinas no desaparecieron por completo, la ley incorporó deducciones específicas para propinas y horas extra.
Deducción por propinas:
- Hasta US$25,000 en propinas pueden ser deducibles del ingreso federal imponible, dentro de ciertos parámetros.
- La deducción se orienta principalmente a trabajadores con ingresos moderados y puede reducirse para quienes ganan más.
Deducción por horas extra (“No Tax on Overtime”):
- Hasta US$12,500 en ingresos por horas extra pueden ser deducibles por contribuyente, y hasta 25,000 dólares en el caso de parejas que presentan en conjunto.
- La medida aplica solo a cierto tipo de horas extra y requiere que el empleador identifique ese pago de forma clara en el Formulario W-2.
En estos casos, consultar con un contador o un preparador de impuestos de confianza —algo muy habitual en vecindarios latinos, donde muchas familias acuden al mismo preparador año tras año— puede marcar la diferencia entre aprovechar o no estas nuevas deducciones.
“Es relativamente sencillo, pero no es todo el tiempo extra ni todas las propinas las que serán libres de impuestos. En over time, son las primeras US$12,500 y no aplica a todas las personas. Si ganas menos de US$150,000 al año y tienes horas extras inferiores al monto indicado, te aplica todo”, indicó Domínguez en Univision.
SALT: UN CAMBIO CLAVE PARA ESTADOS CON IMPUESTOS ALTOS
La deducción por impuestos estatales y locales (SALT, por sus siglas en inglés) aumentó de forma significativa bajo la OBBBA.
- El límite pasó de US$10,000 a US$40,000 para la mayoría de los contribuyentes, con reglas especiales para niveles de ingreso más altos.
Este ajuste beneficia especialmente a quienes viven en estados con alta carga fiscal, como California, Nueva York, Nueva Jersey o Illinois, donde muchos hispanos son propietarios de viviendas o pagan rentas elevadas. En estos casos, se vuelve más atractivo detallar deducciones en lugar de usar la deducción estándar, especialmente si se suman impuestos estatales, locales y de propiedad.
Autos nuevos y adultos mayores: otros beneficios a considerar
La reforma también introdujo cambios menos comentados, pero igual de relevantes para ciertos perfiles de contribuyentes.
- Intereses de préstamos para autos nuevos ensamblados en Estados Unidos: en algunos casos se permite deducir hasta US$10,000 de intereses, sujeto a requisitos sobre el vehículo y su uso.
- Adultos mayores de 65 años: se creó una deducción adicional de US$6,000 sobre el ingreso imponible, que aplica por un periodo limitado y se reduce en niveles de ingreso más altos.
Además, la ley amplió ciertos beneficios relacionados con el crédito por adopción y ajustó umbrales vinculados al impuesto sobre sucesiones, lo que puede ser relevante para familias que están planificando herencias o transferencias de patrimonio, algo cada vez más común en hogares latinos de segunda generación.
LOS CRÉDITOS QUE YA NO ESTÁN
No todo son beneficios nuevos. Dentro del mismo paquete, se reducen o eliminan créditos impulsados durante la administración de Joe Biden, especialmente los relacionados con energía limpia.
Entre los cambios más visibles:
- Fin progresivo del crédito federal para vehículos eléctricos, que deja de estar disponible para nuevas compras a partir del 30 de septiembre de 2025.
- Reducción o eliminación de varios créditos por eficiencia energética en el hogar, que antes favorecían la instalación de paneles solares, mejoras de aislamiento o equipos más eficientes.
Quienes compraron un vehículo eléctrico antes del 30 de septiembre de 2025 aún pueden reclamar el crédito de hasta US$7,500, siempre que cumplan los requisitos y presenten el formulario correspondiente en su declaración.
CAMBIOS EN LOS REEMBOLSOS Y CÓMO RECIBIRLOS
A partir de una orden ejecutiva reciente, el gobierno federal comenzó a eliminar gradualmente los cheques en papel para reembolsos y otros pagos, priorizando los métodos electrónicos.
- El IRS prácticamente dejó de emitir cheques físicos para la mayoría de los contribuyentes y promueve el depósito directo como opción principal.
- La medida busca reducir fraudes, acelerar los pagos y disminuir costos de procesamiento
En la práctica, esto significa que:
- El tiempo estimado para recibir un reembolso suele ser de menos de 21 días si la declaración se presenta electrónicamente y se elige depósito directo.
- Los reembolsos asociados a procesos especiales o excepciones que aún usan papel pueden tardar seis semanas o más.
Cómo rastrear tu reembolso:
- Herramienta “¿Dónde está mi reembolso?” en el sitio web del IRS.
- Aplicación móvil IRS2Go.
- Cuenta en línea del IRS, donde también se puede revisar historial de pagos, cartas y saldos pendientes.
En los últimos meses, estimaciones difundidas en medios nacionales han señalado que el reembolso promedio podría rondar los US$3,800 esta temporada, alrededor de un 25% más que el año anterior, impulsado por la combinación de la deducción estándar más alta y las nuevas deducciones por horas extra y propinas.
CRIPTOMONEDAS Y PLATAFORMAS DIGITALES BAJO MAYOR CONTROL
El IRS reforzó las reglas para el reporte de activos digitales, incluyendo criptomonedas como bitcoin y ether, así como otros tokens. En términos fiscales federales, estos activos se siguen considerando propiedad, por lo que cualquier ganancia por venta, intercambio o uso para comprar bienes debe declararse como ganancia o pérdida de capital.
Algo similar ocurre con los ingresos obtenidos a través de plataformas digitales: trabajos de freelance, contenido en redes sociales, servicios por apps o ventas en marketplaces generan ingresos imponibles, aunque el contribuyente no reciba un formulario 1099. Para muchos hispanos que combinan un empleo formal con “side hustles” digitales, esto implica llevar un mejor registro de pagos y facturas para evitar problemas futuros con el IRS.







