Al llegar el fin de cada año, los beneficiarios del Social Security viven entre la ilusión y la inquietud. El famoso ajuste por costo de vida (COLA) promete alivio, aunque para muchos jubilados termina siendo solo un respiro momentáneo que se diluye frente a los gastos que continúan en ascenso.
Y ahora que pensamos en 2026, he estado revisando los datos del Social Security Administration (SSA) y de Medicare, especialmente de la Parte B, y la verdad es que vienen cambios que vale la pena tener muy claros. Sí, habrá un aumento por COLA, pero también un incremento significativo en las primas médicas que afectará directamente lo que recibirán cada mes.
Desde enero de 2026, todos los inscritos en Medicare Parte B verán un descuento mensual de US$206.50, un aumento notable comparado con los US$185 que se paga en 2025. ¿Quiénes entran en este grupo? Básicamente, millones de personas que dependen de programas federales:
Si formas parte de alguno de estos grupos, ese cargo vendrá automáticamente en tu cheque mensual. Es decir, se te descontará esa cantidad de dinero de tu pago.
La sensación es que las primas no dejan de dispararse. Y la realidad es que los costos médicos siguen aumentando incluso más rápido que otros sectores. Según lo que publica Centers for Medicare & Medicaid Services (CMS), el incremento de 2026 tiene que ver con:
Lo que más triste es que estas personas dependen casi por completo de su cheque mensual. Y cuando el pequeño aumento del COLA se esfuma en una factura médica que no se puede evitar, no queda margen. Con comida, vivienda y energía subiendo, la salud termina siendo ese gasto que rompe todo el presupuesto.
La inflación general puede bajar un poco, pero la inflación médica no. Y no tiene pinta de frenarse. El COLA, tal como está diseñado, no refleja el peso real que tiene la salud en la vida de un adulto mayor. De hecho, muchos economistas y organizaciones llevan años diciendo que la fórmula está obsoleta.
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