
La administración del alcalde Zohran Mamdani inició una ofensiva legal contra varias de las plataformas de comercio electrónico más grandes del país, argumentando que están ofreciendo vehículos motorizados que no cumplen con las normas de seguridad locales. Si resides en Nueva York y has pensado en adquirir una bicicleta eléctrica o un scooter por internet —ya sea porque haces reparto en Manhattan, te desplazas entre Queens y Brooklyn para llegar al trabajo, o simplemente buscas esquivar el tráfico en el Bronx— este cambio clave conviene tenerlo claro, porque ya genera conversación entre muchos en la ciudad. En otras palabras, productos que hoy se pueden comprar desde un apartamento en Jackson Heights, Washington Heights o Sunset Park podrían dejar de estar disponibles en cuestión de días si los negocios no se ajustan a las nuevas reglas.
La medida involucra a Amazon, Target, Walmart, Wayfair, Temu y otras decenas de sitios de venta digital, que recibieron órdenes de cese y desistimiento para detener de inmediato la comercialización de determinados dispositivos a residentes de los 175 códigos postales de la ciudad. El objetivo, según el Ayuntamiento y el New York City Department of Transportation (NYC DOT), es reducir la circulación de unidades de alta velocidad asociadas con un aumento de accidentes fatales en vías muy transitadas, como la Primera Avenida, la Roosevelt Avenue o la Broadway en Brooklyn, entre otras.

¿POR QUÉ NUEVA YORK TOMÓ ESTA DECISIÓN?
Lo que está ocurriendo no es una prohibición general de bicicletas eléctricas ni de scooters. La administración está apuntando específicamente a modelos que exceden límites legales de velocidad, potencia o peso y que, según las autoridades, no pueden circular dentro del territorio urbano.
Las órdenes enviadas a 42 comercios digitales exigen que detengan la oferta de estos artículos a clientes y empresas de la ciudad. Si continúan haciéndolo después del plazo establecido, podrían enfrentar multas de hasta 2.000 dólares por cada operación considerada ilegal.
El anuncio llegó pocos días después de un accidente en Lower Manhattan en el que murió Gabriel Nacato, un joven de 17 años que conducía una unidad capaz de superar las 30 millas por hora, una cifra que las autoridades consideran incompatible con la infraestructura ciclista disponible y con la convivencia en carriles donde se mezclan repartidores, vecinos que van al trabajo y turistas.
¿QUÉ PRODUCTOS SON ILEGALES EN NUEVA YORK?
La legislación de New York City establece límites claros para vehículos de movilidad eléctrica. Estos son los principales casos en los que un dispositivo no puede venderse ni utilizarse de forma legal en la ciudad.
| Dispositivo | Límite legal |
|---|---|
| Scooter eléctrico de pie | Máximo 100 libras y hasta 20 mph |
| Bicicleta eléctrica | Motor de hasta 750 watts y velocidad máxima de 25 mph |
| Ciclomotor con asiento | Debe tener y mostrar un VIN válido |
Según el NYC DOT, muchos artículos ofrecidos en internet superan estos parámetros y se presentan como si fueran bicicletas o scooters aptos para uso cotidiano, algo que impacta a usuarios y repartidores, especialmente en zonas con alta presencia de migrantes latinos.

LAS EMPRESAS QUE ESTÁN BAJO LA MIRA
Entre los negocios que recibieron las órdenes de cese aparecen algunas de las plataformas más conocidas por consumidores estadounidenses y por la comunidad hispanohablante que compra en línea desde Nueva York:
- Amazon
- Target
- Walmart
- Wayfair
- Temu
- Y otras 37 firmas dedicadas a la venta digital de vehículos eléctricos.
El Ayuntamiento sostiene que estas compañías permitieron que residentes adquirieran dispositivos que no pueden utilizarse de manera legal en la ciudad. Para muchos compradores latinos que se apoyan en ofertas, “deals” y envíos rápidos, esto podría significar un cambio importante en la forma de buscar y comparar productos relacionados con movilidad eléctrica.
¿QUÉ CAMBIARÁ PARA LOS CONSUMIDORES DE NUEVA YORK?
En la práctica, quienes viven en Nueva York podrían empezar a notar menor disponibilidad de ciertos modelos de bicicletas y scooters en plataformas de comercio electrónico. Esto incluye tanto a personas que buscan un medio de transporte para moverse por su barrio como a repartidores de comida que trabajan para aplicaciones y dependen de estos dispositivos para generar ingresos.
Las empresas tienen plazo hasta el 18 de agosto para cumplir con las órdenes. Si deciden retirar esos artículos para evitar sanciones, los usuarios podrían encontrar:
- catálogos más limitados;
- restricciones de envío a direcciones dentro de la ciudad;
- cancelaciones de pedidos de modelos que no cumplan con la normativa local;
- mayor información sobre requisitos legales antes de completar una compra.
Además, la administración advirtió que unidades consideradas ilegales encontradas circulando por las calles pueden ser confiscadas. Para quienes recorren cada día zonas como Midtown, Elmhurst o el sur del Bronx, esto no solo implica un riesgo económico, sino también la necesidad de revisar con urgencia si su bicicleta o ciclomotor cumple con la regulación vigente.

LAS CIFRAS QUE PREOCUPAN A LAS AUTORIDADES
Uno de los argumentos centrales de la gestión de Mamdani es que dispositivos no autorizados representan una proporción desproporcionadamente alta de muertes relacionadas con movilidad eléctrica.
Entre 2017 y 2025, las autoridades registraron:
- 45 fallecimientos de conductores que utilizaban bicicletas capaces de superar las 25 mph;
- esas pérdidas representaron el 54% de todos los casos de usuarios de e-bikes;
- 14 muertes involucraron scooters de pie capaces de superar las 20 mph;
- esos episodios concentraron el 52% de las víctimas relacionadas con scooters.
Para el NYC DOT, el peso y la velocidad de estas unidades aumentan de forma notable la gravedad de los choques, especialmente en una ciudad donde las calles están permanentemente llenas de peatones, ciclistas y repartidores que se mueven a contrarreloj.
LAS DECLARACIONES MÁS IMPORTANTES
Zohran Mamdani defendió la medida como una acción destinada a proteger a los residentes. “Toda familia merece saber que cuando sus seres queridos salen de casa, regresarán sanos y salvos”. También envió un mensaje directo a los comercios digitales. “Los neoyorquinos confían en que el producto que compran es legal en la ciudad donde viven”.
El comisionado del NYC DOT, Mike Flynn, fue aún más contundente: “Se trata de motocicletas que se comercializan entre los neoyorquinos como si fueran bicicletas”.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, respaldó la iniciativa y afirmó que la oferta de vehículos ilegales está alimentando un aumento de lesiones y muertes en las calles, un mensaje que busca llegar también a familias latinas que compran en línea y a negocios que utilizan estos medios para entregar comida en barrios con alta presencia hispana.

EL IMPACTO PARA REPARTIDORES Y USUARIOS COTIDIANOS
Un punto que ha generado atención es el efecto sobre trabajadores de reparto, muchos de ellos migrantes y de comunidades latinas, que dependen de bicicletas y ciclomotores eléctricos para generar ingresos. En vecindarios como Jackson Heights, Washington Heights, Corona o Bushwick, es común ver repartidores en e-bikes circulando a toda hora con mochilas térmicas y celulares conectados a aplicaciones de delivery.
Organizaciones como Worker’s Justice Project señalaron que numerosos repartidores terminan comprando unidades no certificadas porque suelen ser más accesibles y económicas. La entidad apoyó las acciones del Ayuntamiento, pero también pidió que se amplíe el acceso a opciones legales y seguras, incluidos programas de intercambio de bicicletas y baterías certificadas, así como capacitación en seguridad para quienes dependen de este oficio.
La administración de Mamdani insiste en que el objetivo no es eliminar la movilidad eléctrica, sino impedir que dispositivos diseñados para circular a velocidades muy superiores a las permitidas terminen compartiendo carriles con peatones, ciclistas y conductores. La idea es que la infraestructura urbana, desde las ciclovías hasta los carriles compartidos, pueda seguir utilizándose de forma segura tanto por residentes como por repartidores que sostienen la economía del delivery en la ciudad.
En otras palabras, si adquieres una bicicleta o un scooter que cumple con la ley de Nueva York, podrás seguir utilizándolo. Lo que cambiará es que las autoridades intentarán cerrar el mercado de modelos de alta velocidad que, según su postura, nunca debieron venderse como si fueran vehículos urbanos convencionales. Para los consumidores hispanos de la ciudad, el mensaje es claro: antes de hacer “checkout” en Amazon, Target o cualquier otra plataforma, conviene revisar con detalle la potencia del motor, la velocidad máxima y la certificación del producto para asegurarse de que no se trata de una unidad considerada ilegal en el territorio neoyorquino.







