La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, será le encargada de definir si este proyecto se convierte en ley en todo el estado (Foto: AFP)
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, será le encargada de definir si este proyecto se convierte en ley en todo el estado (Foto: AFP)

Aprobado por ambas cámaras de la Legislatura el 2 de junio, el  ha dejado a Nueva York a un solo paso de una reforma que busca modernizar el lenguaje legal sobre la familia en el estado, a la espera de la firma de la gobernadora Kathy Hochul. Mientras tanto, en barrios como Jackson Heights, Washington Heights o el South Bronx, muchas familias latinas se encuentran con titulares alarmistas en redes que advierten que “se borrarán las palabras madre y padre”, y el tema ya circula en escuelas públicas, iglesias, bodegas y chats de WhatsApp. En realidad, el texto legislativo no elimina esos términos de la vida diaria ni obliga a las familias a dejar de usarlos en sus hogares; lo que plantea es ajustar la redacción de ciertas leyes estatales para hacerla más neutral e incluir distintos modelos de familia, desde parejas del mismo sexo hasta hijos nacidos mediante reproducción asistida, una realidad ya reconocida en el estado con normas como el Child‑Parent Security Act. Por ese motivo, sus defensores hablan de una actualización técnica del lenguaje jurídico, mientras que sus detractores lo leen como un cambio simbólico de gran calado al sustituir conceptos tradicionales por expresiones neutras.

¿QUÉ PROPONE LA LEY A8382A?

La medida modifica numerosas disposiciones de la legislación estatal, entre ellas partes de la Family Court Act, la Ley de Relaciones Domésticas y normas de manutención infantil, filiación y educación. El cambio central consiste en reemplazar términos como “paternidad” (paternity), “padre” (father) y “madre” (mother) por expresiones más amplias como “parentage” (filiación o parentalidad) y “parent” (progenitor), además de conceptos como “gestating parent” y “non‑gestating parent” en algunos textos legales.

Principales sustituciones previstas:

Término actualTérmino propuesto
Father (padre)Parent / Non-gestating parent (progenitor no gestante)
Mother (madre)Parent / Gestating parent (progenitor gestante)
Paternity (paternidad)Parentage (filiación o parentalidad)
Putative father (presunto padre)Alleged parent (presunto progenitor)
Order of filiationOrder of parentage (orden de filiación/parentalidad)

Según el texto y los resúmenes legislativos, el objetivo es que las normas puedan aplicarse de manera uniforme a diferentes estructuras familiares reconocidas por la ley estatal, desde familias con dos mamás o dos papás hasta acuerdos de subrogación o reproducción asistida.

CAMBIOS EN LOS PROCESOS JUDICIALES

Uno de los aspectos más relevantes es que los procedimientos conocidos como “paternity proceedings” pasarían a denominarse “parentage proceedings”, lo que desplaza el foco de identificar solo al padre biológico hacia establecer quiénes son los progenitores legales de un menor. Esto impacta casos de manutención, custodia, visitas, adopciones y situaciones donde hay donantes de gametos, vientres de alquiler u otras formas de parentalidad reconocidas por la ley neoyorquina.

Entre los cambios incluidos en el proyecto destacan:

  • Sustitución de referencias a “padre” y “madre” por “progenitor” o “parent”.
  • Reemplazo de “presunto padre” (putative father) por “presunto progenitor” (alleged parent).
  • Actualización de formularios y procedimientos judiciales en Family Court y otros tribunales.
  • Adaptación de las normas sobre pruebas genéticas para determinar la filiación, alineando el lenguaje con “parentage”.
  • Inclusión de definiciones legales más amplias sobre quién puede ser considerado progenitor en contextos de reproducción asistida y subrogación.

¿DESAPARECERÁN LAS PALABRAS “PADRE” Y “MADRE” EN NUEVA YORK?

No. Ese es uno de los puntos más polémicos y también uno de los más malinterpretados en redes y programas de opinión. La propuesta no prohíbe el uso de las palabras “padre” o “madre” en la vida diaria, ni obliga a las familias a dejar de utilizarlas en casa, en la escuela, en la iglesia o en la comunidad.

En la práctica, los términos seguirán existiendo en el lenguaje común y en documentos que todavía los requieran, mientras la legislación específica se vaya actualizando a términos neutros en el ámbito jurídico y administrativo. Así, en un apartamento de Corona o en una misa en el Alto Manhattan, la mayoría de las familias latinas seguirá usando “mamá” y “papá”, aunque sus órdenes judiciales o formularios hablen de “progenitor gestante” y “progenitor no gestante”.

El proyecto de ley de Nueva York apuesta por una igualdad de género al momento de redactar textos oficiales. Como era de esperarse, este tema ha generado polémica (Foto: Freepik)
El proyecto de ley de Nueva York apuesta por una igualdad de género al momento de redactar textos oficiales. Como era de esperarse, este tema ha generado polémica (Foto: Freepik)

¿POR QUÉ SUS IMPULSORES CONSIDERAN NECESARIA ESTA REFORMA?

Los defensores del proyecto argumentan que buena parte de la legislación actual fue redactada hace décadas, cuando los modelos familiares reconocidos legalmente eran más limitados y no contemplaban con claridad familias LGBT+, ni muchas situaciones de reproducción asistida o subrogación. Con el matrimonio igualitario y leyes como el Child‑Parent Security Act, sostienen que el lenguaje jurídico debe ponerse al día para reflejar mejor la realidad actual de las familias en Nueva York.

Entre los objetivos señalados por los promotores figuran:

  • Modernizar el lenguaje legal y hacerlo coherente en diferentes códigos y estatutos.
  • Evitar vacíos normativos que compliquen el reconocimiento de derechos en familias no tradicionales.
  • Facilitar el reconocimiento de distintos tipos de familias, incluidas parejas del mismo sexo y acuerdos de subrogación.
  • Garantizar una aplicación uniforme de la ley en todo el estado, también en condados con alta población inmigrante como Queens y el Bronx.

DEBATE Y REACCIÓN EN LA COMUNIDAD HISPANA DE NUEVA YORK

El tema ha prendido especialmente en barrios hispanos como Washington Heights, Sunset Park y Jackson Heights, donde conviven familias recién llegadas con segundas y terceras generaciones de latinos. Líderes de iglesias, organizaciones comunitarias y colectivos LGBTQ+ latinos han expresado posiciones diversas: algunos ven la reforma como una amenaza simbólica para la figura de “mamá y papá”, mientras otros la aplauden como una forma de reconocer legalmente realidades que ya existen en sus hogares.

Para una madre dominicana en el Alto Manhattan o un padre mexicano en Queens, la duda práctica suele ser si esto afectará cómo figuran en el acta de nacimiento de sus hijos, en los trámites de la escuela o en procesos de manutención. La respuesta dependerá de cómo el estado implemente el cambio: se prevé actualización gradual de formularios, sistemas y guías, con un enfoque en que se respete la filiación legal sin obligar a las familias a cambiar cómo se nombran en su día a día.

RECOMENDACIONES PRÁCTICAS PARA FAMILIAS Y PROFESIONALES

GrupoRecomendación
Padres y madresSeguir usando el lenguaje cotidiano que prefieran; consultar a un abogado de familia si están en procesos legales.
Clínicas y hospitalesRevisar protocolos y formularios ante posibles cambios terminológicos en filiación y consentimiento.
Abogados y trabajadores socialesActualizar guías internas y prepararse para nuevos términos en procedimientos de filiación y custodias.
Organizaciones comunitarias latinasInformar a usuarios y ofrecer charlas sobre cambios legales y trámites básicos en español.
Oficinas gubernamentales (registro civil, Family Court)Planificar la actualización de formularios, sistemas y materiales públicos con lenguaje claro y accesible.

SOLO FALTA LA DECISIÓN DE KATHY HOCHUL

El proyecto A8382A/S9316 ya completó su recorrido en la Legislatura estatal y necesita únicamente la firma de la gobernadora Kathy Hochul para convertirse oficialmente en ley. De acuerdo con los reportes, si el Ejecutivo estatal lo aprueba dentro del plazo legal, los nuevos términos entrarían en vigor de manera general a partir de finales de 2026, lo que dará unos meses a los tribunales y agencias para ajustar sus procedimientos.

Se trata de una modificación principalmente jurídica y administrativa, pero que ha adquirido una enorme visibilidad pública por el debate cultural y político alrededor del lenguaje inclusivo y la definición legal de la familia en Estados Unidos, especialmente en un estado tan diverso como Nueva York. En el día a día de millones de familias hispanas en la ciudad, lo más probable es que el cambio se vea primero en el papel —en formularios y sentencias— antes que, en la mesa de la cocina, donde seguirán diciendo “mami” y “papi” como siempre.

La gobernadora Kathy Hochul decidirá si aprueba este proyecto o lo veta (Foto: AP)
La gobernadora Kathy Hochul decidirá si aprueba este proyecto o lo veta (Foto: AP)