Agentes de ICE durante una redada migratoria en Estados Unidos (Foto: AFP)
Agentes de ICE durante una redada migratoria en Estados Unidos (Foto: AFP)

A menos de tres meses del inicio del Copa Mundial de la FIFA 2026, en barrios hispanos de ciudades como Los Ángeles, Houston, Miami o el área de Nueva York ya no solo se habla de fútbol, camisetas nuevas y planes para ir en familia al estadio, sino también de un temor muy concreto: que asistir a los partidos se convierta en un riesgo si hay presencia de ICE cerca. Aunque en todo Estados Unidos empieza a sentirse el ambiente mundialista, especialmente en las zonas con grandes comunidades latinas que sueñan con ver a sus selecciones en vivo y vivir el torneo como en sus países de origen, la emoción convive con una preocupación creciente entre muchos inmigrantes sin papeles.

En los últimos meses, el debate sobre la presencia de agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE) en las zonas donde se jugarán los partidos ha generado inquietud real, al punto de que varias organizaciones proinmigrantes han comenzado a advertir a las familias. Y ahora, en medio de ese contexto, surge un proyecto de ley que busca poner límites claros y mandar un mensaje de tranquilidad a quienes piensan ir al Mundial pero viven con el miedo constante a un posible operativo migratorio.

¿DE QUÉ TRATA EL PROYECTO DE LEY?

La propuesta, conocida como “Save the World Cup Act”, fue impulsada por la congresista demócrata Nellie Pou. Su objetivo es bastante directo: impedir operativos migratorios en un radio de una milla alrededor de los estadios y eventos oficiales del Mundial, incluyendo zonas de transporte, accesos y espacios donde usualmente se concentran los aficionados antes y después de los partidos.

En palabras de la propia legisladora: “El Mundial debería unir al mundo, no hacer que las familias se pregunten si habrá agentes de ICE esperándolos afuera de los estadios”.

La preocupación no surge de la nada. Durante una audiencia reciente en el Congreso, el director interino de ICE, Todd Lyons, evitó comprometerse a suspender operativos durante los partidos del Mundial, algo que encendió las alarmas tanto en legisladores como en activistas que trabajan a diario con comunidades migrantes en ciudades sede.

Agentes de ICE durante una de sus operaciones (Foto: AFP)
Agentes de ICE durante una de sus operaciones (Foto: AFP)

¿POR QUÉ PREOCUPA LA PRESENCIA DE ICE?

El miedo puede afectar la asistencia y el ambiente del torneo, especialmente entre familias latinas que llevan años viviendo en Estados Unidos y que, aun así, sienten que cualquier contacto con una autoridad puede desencadenar problemas migratorios.

La iniciativa de Pou busca evitar lo que ella llama un “efecto disuasorio”, es decir, que personas —incluidos turistas y residentes con estatus migratorio precario— decidan no asistir por temor a ser detenidos o a quedar expuestos durante su trayecto a los estadios. Para muchos hispanos, ir al Mundial sería un sueño cumplido; pero si creen que ICE podría estar rondando los accesos, la opción más segura sería quedarse en casa y ver los partidos por televisión.

Algunos puntos clave del debate:

  • ICE tiene autoridad para realizar operativos en espacios públicos.
  • No existe actualmente una prohibición específica durante eventos deportivos como el Mundial.
  • Comunidades migrantes podrían evitar zonas cercanas a estadios por temor a redadas.
  • Organizadores temen impacto en logística, venta de boletos y asistencia internacional.

El congresista Eric Swalwell lo resumió así: “¿Cómo podemos organizar el Mundial mientras deportamos a aficionados que vienen de todo el mundo?”.

LAS CIUDADES EN LA MIRA

Estados Unidos albergará partidos en 11 sedes, muchas de ellas con una presencia latina muy visible en el día a día, desde los negocios hasta las ligas de fútbol amateur de fin de semana.

Sedes confirmadas:

  • Atlanta
  • Boston
  • Dallas
  • Houston
  • Kansas City
  • Los Ángeles
  • Miami
  • Nueva York / Nueva Jersey
  • Filadelfia
  • Área de la Bahía de San Francisco
  • Seattle

En particular, Los Ángeles ha sido un foco reciente de protestas por acciones de ICE, algo que se suma a experiencias pasadas en lugares como Texas y Florida, donde comunidades hispanas aseguran haber visto operativos cerca de zonas de transporte, supermercados y espacios de trabajo. Ese historial hace que muchas familias latinas que viven en estas ciudades miren el Mundial con entusiasmo, pero también con cautela.

SEGURIDAD VS. CONTROL MIGRATORIO

Aquí hay otro punto importante que no se puede ignorar. El Department of Homeland Security (DHS) anunció recientemente la asignación de 625 millones de dólares para reforzar la seguridad en las ciudades sede, lo que incluye coordinación con policías locales, mejoras en infraestructura y estrategias de respuesta ante posibles amenazas.

La idea, según sus impulsores, es clara: que la seguridad no se mezcle con objetivos de control migratorio durante el torneo, de manera que el dispositivo policial se enfoque en prevenir riesgos reales (como amenazas a la integridad de los asistentes) y no en buscar personas con problemas de estatus migratorio. Para quienes viven en Estados Unidos sin papeles, esa diferencia puede marcar si se animan o no a asistir.

UN DEBATE QUE SIGUE ABIERTO

Algo que no puedo dejar de mencionar es que este proyecto aún no está aprobado y podría enfrentar resistencia política en el Congreso, especialmente en un año donde la inmigración vuelve a ser tema central de campaña. Mientras tanto, el panorama sigue siendo incierto para muchas familias hispanas que ya están comprando boletos, reservando hoteles o coordinando viajes desde otros estados para ir a los partidos.

Además, el propio DHS enfrenta tensiones políticas internas sobre cómo deben ejecutarse las políticas migratorias dentro de los límites legales y en qué medida deben “flexibilizarse” durante eventos masivos como el Mundial, que atraen la atención de todo el planeta.

La congresista Pou lo dejó bastante claro: “No puede haber un torneo exitoso si los aficionados y jugadores están mirando por encima del hombro”.

Dos agentes de ICE deteniendo a un presunto inmigrante indocumentado en Estados Unidos (Foto: AFP)
Dos agentes de ICE deteniendo a un presunto inmigrante indocumentado en Estados Unidos (Foto: AFP)

LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Más allá de la política, aquí hay algo más grande: la imagen de Estados Unidos como anfitrión de uno de los eventos más importantes del mundo, frente a millones de aficionados y a países que enviarán a sus selecciones y a miles de hinchas. Para la comunidad hispana, que es una de las más futboleras del país, el Mundial también es una oportunidad de visibilidad, orgullo cultural y conexión con sus raíces.

Porque al final, el Mundial no es solo fútbol. Es movilidad, turismo, cultura, familia, negocios y también confianza. Si los alrededores de los estadios se perciben como espacios de riesgo para inmigrantes, el mensaje que se envía al resto del mundo es muy distinto al de un país que quiere abrir sus puertas para celebrar un evento global.

Y si algo queda claro en este momento, es que esa confianza todavía se está construyendo, partido a partido, pero también ley a ley y decisión a decisión en Washington.