
Un reporte sísmico puede parecer una sucesión de cifras y coordenadas, pero en México cada uno de esos datos forma parte de un seguimiento permanente de la actividad que ocurre bajo el territorio. La magnitud, la profundidad, la hora y la ubicación de un temblor permiten a los especialistas reconstruir lo sucedido y determinar cómo evoluciona la actividad sísmica en las distintas regiones del país.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) es una de las principales fuentes para conocer estos movimientos. Su red de estaciones detecta las ondas generadas por los sismos y proporciona información que posteriormente es procesada para establecer la localización y las características de cada evento. En algunos casos, los valores publicados inicialmente pueden cambiar después de una revisión más detallada.
La frecuencia de estos registros está directamente relacionada con la posición geológica de México. El país se encuentra en una zona donde convergen distintas placas tectónicas, entre ellas las de Norteamérica, Cocos, Rivera, Pacífico y Caribe. Sus desplazamientos y la actividad asociada a las fallas existentes en el territorio generan una sismicidad constante y distribuida de manera irregular.
Sin embargo, contabilizar numerosos sismos no significa que todos sean perceptibles. Una parte importante de los eventos registrados tiene magnitudes muy bajas y únicamente puede ser identificada mediante instrumentos especializados. Los efectos de un terremoto dependen de múltiples factores, por lo que la magnitud por sí sola no determina necesariamente el nivel de afectación en superficie.
También es importante distinguir entre un registro preliminar y el resultado definitivo del análisis. Después de detectar un movimiento, los especialistas comparan las señales recibidas desde diferentes estaciones para precisar su origen y sus parámetros. Ese proceso puede provocar modificaciones en la magnitud, la profundidad o las coordenadas inicialmente informadas.
Últimos temblores en México hoy, martes 1 de septiembre de 2026
El Servicio Sismológico Nacional permite consultar los movimientos sísmicos registrados durante la jornada en diferentes puntos de México. Los reportes incluyen información como la hora en que ocurrió cada evento, su magnitud, profundidad y ubicación.
La información puede actualizarse conforme avanza el procesamiento de las señales y se incorporan nuevos datos de las estaciones sismológicas. Por ello, los registros más recientes del SSN constituyen la referencia para conocer la actividad reportada durante este martes 1 de septiembre de 2026.
La revisión de estos datos permite identificar tanto los pequeños movimientos que forman parte de la actividad sísmica habitual como aquellos que, por sus características y localización, pudieron ser percibidos en distintas localidades del país.
¿Cuáles son los estados donde tiembla más en México?
La amenaza sísmica no se distribuye de la misma manera en todo México. Las zonas más expuestas se encuentran principalmente en el occidente y sur del país, especialmente en los estados cercanos a la costa del Pacífico, donde la interacción de las placas tectónicas genera una intensa actividad geológica.
El mapa de riesgo sísmico elaborado por las autoridades permite identificar diferentes niveles de exposición en el territorio nacional. Mientras algunas regiones presentan una mayor probabilidad de experimentar sacudidas intensas, otras registran una actividad menor, aunque eso no significa que estén completamente libres de movimientos telúricos.

Según los registros históricos del Servicio Sismológico Nacional, entre 1900 y 2022 se contabilizaron 260,634 terremotos en México, de los cuales 86 alcanzaron magnitudes superiores a 7.0. Solo durante 2022 se registraron 29,872 sismos.
Estados con registros de actividad sísmica en México
- Ciudad de México
- Baja California Sur
- Baja California
- Sonora
- Puebla
- Morelos
- Tlaxcala
- Veracruz
- Guanajuato
- Aguascalientes
- Zacatecas
- Sinaloa
- Quintana Roo
- Yucatán
- Campeche
- Hidalgo
- Querétaro
- San Luis Potosí
- Tamaulipas
- Nuevo León
- Coahuila
- Durango
- Chihuahua
¿Por qué no suena la alerta sísmica en CDMX?
Sentir un temblor y comprobar que la alerta sísmica no se activó puede generar dudas entre los habitantes de la Ciudad de México. Sin embargo, la ausencia de una alerta no significa necesariamente que el movimiento haya pasado inadvertido para los sistemas de monitoreo.

En algunos casos puede tratarse de un sismo de baja magnitud o de un movimiento cuyo epicentro se encuentra demasiado cerca de la zona afectada para generar un tiempo útil de anticipación. También existen microsismos que, aunque llegan a sentirse en determinadas colonias, no cumplen con los criterios necesarios para activar el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX).
El sistema considera distintos parámetros relacionados con la magnitud del movimiento, la energía liberada y la distancia respecto de las zonas que podrían recibir la alerta. Entre los criterios difundidos para su activación se encuentran los siguientes:
- Cuando la magnitud del sismo supera los 5 grados y ocurre a una distancia superior a 170 kilómetros.
- Cuando la magnitud alcanza los 6 grados y el epicentro se ubica a más de 350 kilómetros de la capital.
- Cuando el movimiento supera una magnitud de 5.5 a una distancia menor de 350 kilómetros.
¿Qué son los microsismos que se producen en la CDMX?
Los microsismos son movimientos de baja magnitud que pueden producirse muy cerca de zonas densamente pobladas. Por esa razón, incluso un evento relativamente pequeño puede llegar a sentirse con claridad en determinadas colonias, especialmente cuando su origen se encuentra a poca profundidad.
La actividad registrada en la Ciudad de México ha despertado el interés de especialistas de la UNAM, que estudian las estructuras geológicas asociadas con estos movimientos. El sismólogo Víctor Manuel Cruz Atienza ha señalado la importancia de investigar posibles sismos lentos y su relación con fallas locales en distintas zonas de la capital.
Los microsismos, por tanto, no deben interpretarse únicamente como movimientos aislados. Cada registro aporta información que puede ayudar a los científicos a comprender mejor la actividad geológica que permanece oculta bajo una de las mayores áreas urbanas del continente.
¿Qué debo hacer antes, durante y después de un fuerte sismo en México?
La preparación puede marcar una diferencia decisiva cuando comienza un movimiento fuerte. Tener claro qué hacer antes, durante y después de un sismo permite reaccionar con mayor rapidez y reducir riesgos innecesarios.

Antes del sismo
- Revisa el estado de la vivienda e identifica posibles riesgos, como grietas, muebles inestables u objetos pesados que puedan caer.
- Define un plan familiar con zonas seguras, rutas de evacuación y un punto de encuentro.
- Prepara una mochila de emergencia con agua, alimentos, linterna, radio, botiquín y documentos importantes.
- Aprende cómo cerrar las conexiones de gas, agua y electricidad.
- Participa en simulacros para practicar la respuesta antes de una situación real.
Durante el sismo
- Mantén la calma y protege la cabeza y el cuello.
- Aplica la técnica de “agáchate, cúbrete y sujétate”.
- Aléjate de ventanas, vidrios y objetos que puedan caer.
- No corras, no empujes y no utilices elevadores mientras dure la sacudida.
- Si te encuentras en el exterior, busca un espacio abierto lejos de fachadas, postes y cables.
- Si conduces, detén el vehículo en un lugar seguro y evita puentes, túneles y estructuras vulnerables.
Después del sismo
- Revisa si existen personas heridas y solicita ayuda médica cuando sea necesario.
- Comprueba posibles fugas de gas o daños en las instalaciones eléctricas.
- No enciendas fuego ni equipos que puedan producir chispas si sospechas una fuga.
- Mantente informado mediante los canales oficiales y sigue las indicaciones de Protección Civil.
- Permanece atento ante posibles réplicas y evita ingresar nuevamente a edificios dañados hasta que sean evaluados.
¿Cómo se debe actuar antes, durante y después de un sismo en México?
Te comparto una lista útil de buenos acciones que debes realizar para poder enfrentar un fuerte sismo en México o cualquier otro país del mundo. Pon en práctica las siguientes recomendaciones de seguridad que te mostraré a continuación:
Antes del sismo en México
- Revisa constantemente la infraestructura de tu hogar.
- Instala cerraduras de seguridad, gabinetes y estanterías.
- Guarda los objetos más frágiles en lugares seguros.
- Ten siempre un botiquín de primeros auxilios.
- Busca un punto de encuentro óptimo donde haya la suficiente seguridad para tu familia.
- Educa a tus familiares para que puedan cerrar las llaves de luz, gas y agua.
- Haz una lista de números de emergencia para contactar a los médicos, la policía, protección civil, entre otros.
Durante el sismo en México
- Aléjate de las ventanas, espejos y objetos cortantes que puedan caer al suelo.
- Busca un refugio debajo de una mesa resistente o, también, puedes poner debajo del marco de una puerta.
- Cúbrete la cabeza y el cuello con los brazo.
- Evita utilizar los ascensores y toma las escaleras durante el sismo.
- Nunca salgas corriendo de un edificio cuando el sismo está en movimiento.
Después del sismo en México
- Busca ayuda médica para atender a personas afectadas con lesiones graves.
- Presta primeros auxilios y apoyo emocional a los heridos que lo necesiten.
- No utilices el teléfono móvil de forma irresponsable, así evitarás sobrecargar las líneas.
- Revisa los daños estructurales de tu vivienda.
- Cerrar las llaves para evitar posibles fugas de luz, agua o gas.
- No encienda velas, fósforos u otro elemento que pueda provocar un incendio.








