
Visitar Disneyland, conocido como “El lugar más feliz del mundo”, ahora implicará un mayor gasto para quienes planean disfrutar de la oferta gastronómica. El complejo ubicado en el sur de California anunció un incremento en los precios de varios alimentos y bebidas, una medida que impacta tanto a los visitantes frecuentes como a quienes preparan sus vacaciones familiares.
Entre los productos que aumentaron de precio se encuentran las populares palomitas de maíz, que ahora cuestan 7 dólares. De acuerdo con un análisis de MickeyVisit.com, los precios de los menús en todo el complejo aumentaron en promedio un 8%, aunque algunos platillos registraron incrementos superiores al 20%.
Disneyland sube los precios de su menú
Otros productos que también son más caros incluyen los Mickey Beignets, que pasaron de 6,49 a 7,49 dólares; el Dole Whip, que ahora cuesta 7,49 dólares; la brocheta de carne de Bengal Barbecue, con un precio de 7,99 dólares; y la porción de pizza de pepperoni, que subió de 8,99 a 9,99 dólares.
Disneyland explicó a USA TODAY que la empresa “revisa constantemente su oferta y realiza ajustes cuando lo considera necesario”. Además, aseguró que sus precios continúan alineados con los del sector y que muchos productos siguen costando menos que en otros parques temáticos de la competencia.

¿Por qué Disneyland aumentó los precios?
La especialista AJ Wolfe, fundadora de los sitios Disney Food Blog y AllEars.net, explicó que estos incrementos son habituales.
“En Disney World ocurre aproximadamente dos veces al año y en Disneyland también lo vemos una o dos veces al año. Normalmente todo aumenta unos centavos o unos pocos dólares, dependiendo del precio original del producto. Esto suele reflejar el incremento en el costo de los ingredientes y las compras que Disney traslada al consumidor final, aunque también puede deberse al aumento de los costos de transporte y distribución en toda la cadena de suministro”, declaró a USA TODAY.
Cómo ahorrar dinero al comer en Disneyland
Aunque muchos visitantes consideran que probar los alimentos típicos forma parte de la experiencia, existen formas de reducir el gasto. Tanto Disneyland como Walt Disney World permiten ingresar con alimentos y bebidas del exterior, por lo que llevar refrigerios o almuerzo preparado puede representar un ahorro importante. Además, el agua potable está disponible sin costo en las fuentes y en los establecimientos que venden bebidas de fuente.
Otra alternativa es compartir los platillos más grandes entre familiares o amigos. Opciones como el famoso pollo frito de Plaza Inn, el Monte Cristo de Cafe Orleans o algunos postres y bocadillos de gran tamaño pueden dividirse fácilmente entre varias personas, reduciendo el costo por visitante.

Los expertos también recomiendan comprar tarjetas de regalo de Disney con descuento en cadenas como Sam’s Club o BJ’s Wholesale Club para utilizarlas dentro del parque. Asimismo, elegir fechas con promociones especiales puede representar un ahorro mayor que el obtenido al reducir el consumo de alimentos.
Actualmente, Disneyland mantiene ofertas para algunos boletos infantiles y suele publicar descuentos temporales en su calendario oficial para determinados días del año.






