A partir del 1 de enero de 2026, enviar dinero desde Estados Unidos a México sufrió cambios que afectan a millones de personas. La implementación del nuevo impuesto a las remesas, contemplado en la ley One Big Beautiful Bill, generó incertidumbre entre quienes envían apoyo económico a sus familias en América Latina. Pero no todo son malas noticias: las principales compañías de transferencias internacionales señalaron que existen métodos seguros, legales y habituales para enviar dinero sin pagar este nuevo impuesto, siempre que se utilice correctamente la forma de pago.
Compañías dedicadas al envío internacional de dinero, como Western Union, explicaron que el nuevo impuesto no se aplica cuando la remesa se paga mediante métodos electrónicos o bancarios. Entre los medios exentos se encuentran:
En contraste, quienes realicen envíos en efectivo sí deberán cubrir un cargo adicional equivalente al 1% del monto enviado. Por ejemplo, si se envían US$500, se pagarán US$5 extra; si son US$1,000, el impuesto será de US$10.
Este monto corresponde únicamente al nuevo impuesto establecido por la One Big Beautiful Bill. Es importante considerar que cada empresa puede aplicar comisiones adicionales, dependiendo del servicio elegido.
Algo que tranquiliza a muchas familias es que este nuevo impuesto no afecta al destinatario en México. El cargo se cubre únicamente por quien envía el dinero en Estados Unidos, y el monto que recibe la familia se mantiene intacto.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), los métodos más utilizados y seguros para enviar remesas son:
La Condusef recomienda analizar bien cada opción antes de hacer el envío. Algunos puntos clave a considerar son:
Elegir el método adecuado no solo ayuda a evitar el nuevo impuesto, también garantiza que el apoyo llegue de forma rápida, segura y sin sorpresas.
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