
En muchas comunidades latinas de Estados Unidos, sobre todo en ciudades caras como Nueva York, Los Ángeles, Houston, Chicago o Miami, ese depósito del IRS no se vive como un simple “extra”, sino como un verdadero respiro en medio de la subida del alquiler, las cuentas médicas, el carro que necesita arreglos y las remesas que se envían cada mes a la familia en el país de origen. Para quienes cobran por hora, hacen overtime, tienen más de un trabajo o combinan empleo formal con “side hustles” como Uber, DoorDash o trabajos de limpieza, la devolución federal se ha convertido en parte del plan anual: ponerse al día con deudas, adelantar pagos de la tarjeta, comprar útiles escolares, financiar un pequeño viaje o armar un colchón para emergencias. La temporada de impuestos en Estados Unidos ya está en marcha y, como pasa todos los años, hay una pregunta que se repite en el trabajo, en el group chat de la familia y hasta después del servicio del domingo: ¿me tocará un buen reembolso esta vez o no alcanza ni para la renta? En este 2026, entender qué factores pueden aumentar (o reducir) ese monto se vuelve clave para no dejar dinero sobre la mesa.
Con la temporada fiscal 2026 en curso, millones de contribuyentes ya comenzaron a enviar su declaración al Servicio de Impuestos Internos (IRS), y lo cierto es que no todos reciben el mismo monto. La diferencia suele estar en detalles que, a simple vista, pueden pasar desapercibidos: créditos fiscales, deducciones, retenciones y hasta cambios recientes en la vida personal o laboral.

¿QUÉ FACTORES INFLUYEN EN EL MONTO DE TU REEMBOLSO?
El IRS deja claro que no existe un monto “estándar”: todo depende de una combinación de factores como tus ingresos anuales, la cantidad de impuestos que te retuvieron durante el año, si tienes dependientes y los créditos fiscales que puedes reclamar legalmente.
Dicho esto, hay ciertos perfiles de contribuyentes que, históricamente, suelen recibir reembolsos más altos durante la temporada de impuestos en Estados Unidos, y muchos de ellos se parecen bastante a la realidad de las familias hispanas.
Familias con hijos y créditos fiscales clave
Si tienes hijos, aquí es donde conviene prestar mucha atención. Dos de los programas más importantes del sistema tributario federal son el Earned Income Tax Credit (EITC) y el Child Tax Credit.
El EITC está diseñado para trabajadores con ingresos bajos o moderados y puede sumar miles de dólares al reembolso, dependiendo del nivel de ingresos y del número de hijos que califiquen. Por su parte, el crédito tributario por hijos reduce directamente los impuestos que una familia debe pagar y, en muchos casos, aumenta el dinero que el IRS devuelve a la cuenta bancaria o a la tarjeta de débito.
Estos créditos no son automáticos. Hay que cumplir requisitos específicos y reclamarlos correctamente en la declaración, algo que muchas familias elegibles no siempre hacen, sobre todo en hogares latinos con estatus migratorio mixto o donde el idioma sigue siendo una barrera.
Trabajadores con ingresos bajos o moderados
Otro grupo que suele beneficiarse son las personas dentro de ciertos rangos salariales. Aunque hayan pagado pocos impuestos durante el año, pueden calificar para créditos fiscales reembolsables que generan una devolución directa del IRS.
Especialistas en impuestos insisten en revisar la elegibilidad cada año, porque miles de contribuyentes dejan pasar estos beneficios simplemente por desconocimiento o por confiar únicamente en lo que escuchan en redes sociales o en el “radio pasillo” del trabajo.
Retenciones altas durante el año
Hay un caso menos comentado, pero bastante común. Si durante el año te retuvieron más impuestos de los que realmente debías, el IRS te devuelve esa diferencia al presentar tu declaración. Esto suele ocurrir cuando alguien ajustó mal su formulario W-4 o prefirió una retención más alta “por si acaso”, algo frecuente entre quienes cambiaron de empleo, tienen varios trabajos o no quieren llevarse la sorpresa de deber dinero en abril.
En estos escenarios, el reembolso puede ser mayor, aunque en el fondo se trata de dinero que ya era tuyo. Por eso, muchos asesores recomiendan revisar la retención a mitad de año para equilibrar mejor entre lo que recibes en cada paycheck y lo que esperas como reembolso.
HERRAMIENTAS DEL IRS PARA ESTIMAR TU REEMBOLSO
Para no depender de suposiciones, el IRS recomienda usar sus herramientas oficiales antes de presentar la declaración. Algunas de las más útiles son:
- Calculadoras de créditos fiscales del IRS.
- Asistentes para verificar elegibilidad del EITC.
- Software autorizado para la presentación electrónica de impuestos.
Estas plataformas ayudan a estimar el reembolso, detectar créditos disponibles y reducir errores que podrían retrasar la devolución, algo especialmente importante si estás contando con ese dinero para pagar renta, mandar remesas o ponerte al día con cuentas atrasadas.
¿CUÁNDO LLEGAN LOS REEMBOLSOS DEL IRS EN 2026?
En condiciones normales, el IRS procesa la mayoría de los reembolsos en menos de 21 días cuando la declaración se presenta de forma electrónica y con depósito directo. Sin embargo, las declaraciones que incluyen el EITC o el crédito tributario por hijos pueden tardar más debido a verificaciones adicionales exigidas por ley federal.
En muchas casas latinas, esos días se sienten largos: se revisa el correo electrónico, la app del banco y la herramienta del IRS casi a diario, porque ese depósito ya tiene nombre y apellido: renta, seguro del carro, comida, uniformes escolares o boletos de avión para visitar a la familia.
¿CÓMO REVISAR EL ESTATUS DE TU REEMBOLSO?
Si ya presentaste tu declaración y quieres saber en qué va todo, la herramienta oficial Where’s My Refund del IRS es la vía más confiable. También está disponible en su aplicación móvil.
Para consultar el estatus necesitas tener a mano:
- Tu Número de Seguro Social o ITIN.
- El estado civil que declaraste.
- El monto exacto del reembolso esperado.
Con esa información puedes ver si tu devolución fue recibida, aprobada o enviada. Muchas personas revisan esta herramienta desde el celular camino al trabajo o en el break, igual que revisan el saldo de la tarjeta o las apps de envío de dinero.
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EVITAR RETRASOS
El IRS repite estas recomendaciones cada año porque funcionan:
- Presentar la declaración electrónicamente.
- Revisar con cuidado los datos personales.
- Solicitar depósito directo en lugar de cheque.
- Guardar formularios y comprobantes de ingresos.
- Verificar que los créditos reclamados sean correctos.
Un pequeño error puede significar semanas de espera. Para quienes ya cuentan con ese dinero en el presupuesto —por ejemplo, para ponerse al día con el pago de la casa, del carro o de la universidad de los hijos— ese retraso se siente fuerte.
LA IMPORTANCIA DE REVISAR TU ELEGIBILIDAD CADA AÑO
Algo que siempre vale la pena recordar es que la situación fiscal cambia. Lo que no aplicaba el año pasado puede aplicar ahora: un nuevo hijo, un cambio de estado civil, una mudanza a otro estado, un recorte de horas o un segundo trabajo pueden alterar tu panorama tributario.
Por eso, el IRS insiste en que los contribuyentes revisen su elegibilidad para créditos fiscales en cada temporada. Hacerlo con tiempo y con buena información puede marcar una gran diferencia. Para muchas familias en Estados Unidos, especialmente en la comunidad hispana que sostiene buena parte de la economía en sectores como servicios, construcción, salud y delivery, aprovechar estos programas no es solo un detalle contable, sino un alivio económico real que ayuda a respirar un poco mejor durante el año.







