
En casi todos los hogares latinos de Estados Unidos, basta con mencionar algo del Seguro Social para que se encienda la conversación, desde el clásico cafecito de domingo hasta las sobremesas larguísimas en familia. No falta el tío que presume cuánto cree que va a cobrar cuando se retire, ni la abuela que cuenta cómo tuvo que reorganizar sus gastos alrededor de ese cheque mensual. Una y otra vez aparecen las mismas dudas: si realmente alcanza para vivir con tranquilidad y en qué estado rinde más ese dinero. Al final, todos terminan en la misma conclusión: el costo de vida lo cambia todo. Lo que para un jubilado en Texas o Kansas puede significar vivir con relativa calma, en estados caros como California o Nueva York se convierte fácilmente en un presupuesto al límite.
EL ALCANCE REAL DEL SEGURO SOCIAL EN ESTADOS UNIDOS
Para ponerlo en perspectiva, la Administración del Seguro Social (SSA) diseñó el programa para reemplazar cerca del 40 % de los ingresos de una persona durante su vida laboral. No pretende ser un salario completo, sino un apoyo base. Por eso, el monto mensual puede sentirse suficiente o insuficiente dependiendo del estado en el que se viva, algo que un reciente informe de FinanceBuzz analizó en detalle.
Según este estudio, publicado a finales de diciembre con datos del Departamento de Trabajo y la SSA, el Seguro Social cubre en promedio el 38 % de los gastos anuales de los jubilados en el país. Pero hay matices: casi la mitad de los estados logra alcanzar o superar ese objetivo teórico del 40 %. En palabras del investigador Josh Koebert, “la clave está en el costo de vida: donde la vivienda y los servicios son más asequibles, el cheque alcanza para más”.

¿DONDE EL CHEQUE DEL SEGURO SOCIAL ALCANZA MÁS?
El informe revela que el Seguro Social rinde mejor en estados con gastos moderados. Allí, el beneficio anual permite cubrir una porción considerable de los costos básicos, acercándose al ideal del 40 % o incluso superándolo.
Estos son los 10 estados donde la pensión del Seguro Social dura más:
- Kansas: cubre el 44.8 % de los gastos anuales.
- Oklahoma: 44.1 %.
- Indiana: 43.5 %.
- Minnesota: 43 %.
- Iowa: 42.8 %.
- Nebraska: 42.5 %.
- Alabama: 42.3 %.
- Misuri: 42.2 %.
- Michigan: 42.2 %.
- Tennessee: 42 %.
Kansas lidera la lista, y no por casualidad. Con gastos de jubilación promedio de US$55,000 anuales y beneficios del Seguro Social cercanos a US$24,000, los números se equilibran mejor que en muchas otras regiones. Ese balance financiero permite que las personas mayores en ese estado vivan con menos presión y más estabilidad.
EL CONTRASTE CON LOS ESTADOS MÁS CAROS
En el otro extremo están Hawái, Massachusetts y California, donde la historia cambia por completo. En la isla, por ejemplo, el Seguro Social cubre apenas el 21 % de los gastos anuales de jubilación, un reflejo directo del alto costo de la vivienda, la salud y los servicios. No sorprende, entonces, que muchos adultos mayores busquen mudarse a estados más amables con el bolsillo o dependan de ahorros adicionales y trabajos de medio tiempo.
La realidad es que el problema no está en cuánto paga el Seguro Social, sino en cuánto cuesta vivir en cada lugar. Es un recordatorio de que el mismo ingreso puede significar tranquilidad financiera o estrés, dependiendo del código postal.
MUDARSE O NO MUDARSE: UNA DECISIÓN CLAVE
No extraña que casi dos quintas partes de los estadounidenses decidan mudarse al jubilarse, según el Centro Transamerica para Estudios de Jubilación. Reducir gastos suele ser la prioridad, y la estrategia más común es sencilla: trabajar donde se gana bien y jubilarse donde cuesta menos vivir.
Pero no todo se reduce al dinero. Un informe de AARP muestra que estados populares entre los jubilados incluyen Massachusetts, Florida, Illinois y Kentucky. Como explica el profesor de Yale Matthew Spiegel, cada persona debe pensar también en qué tipo de vida quiere llevar: de nada sirve ahorrar si se sacrifica el tiempo con la familia, la cercanía con la comunidad latina o el acceso a actividades culturales que dan sentido al retiro.







