California vuelve a colocarse a la vanguardia de las reformas laborales. Con la entrada en vigor de una serie de leyes a partir del 1 de enero de 2026, los empleadores deberán ajustar contratos, reportes y políticas internas. En esta nota te contamos qué regulaciones cambian y cómo impactarán en la gestión de personal.
Cada otoño, Sacramento anuncia reformas que transforman la relación entre empresas y trabajadores. Este año, el gobernador de California, Gavin Newsom, aprobó una serie de proyectos de ley que delinean un nuevo panorama laboral: más protecciones para empleados víctimas de delitos, nuevas reglas sobre descanso, límites a cláusulas contractuales y mayores exigencias de transparencia salarial. La agenda busca equilibrar productividad empresarial y derechos fundamentales en un contexto de innovación tecnológica y diversidad en el empleo.
Las principales disposiciones entran en vigor el 1 de enero de 2026 y afectan desde recursos humanos hasta cumplimiento normativo:
La AB 406, conocida como la Ley de Protección Laboral para Víctimas de Violencia, amplía el tiempo libre protegido y exige que los empleadores permitan ausencias para asistir a procedimientos judiciales o atender situaciones derivadas del delito. Además, introduce una definición precisa de “víctima”, abarcando 14 tipos de delitos graves, desde violencia doméstica hasta acecho. Se suman nuevos requisitos de notificación en casos de servicio de jurado.
La SB 464, sobre Datos de Pago del Empleador, obliga a reportar información desglosada por raza, etnia y sexo en 23 categorías. Además, la SB 513 amplía el derecho de inspección de expedientes personales y la SB 617 actualiza los avisos de despidos masivos bajo la Ley WARN para incluir datos de contacto y programas de apoyo estatal.
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