
En la siempre intensa Florida, donde la política se discute con la misma pasión que se celebra un partido en el Hard Rock Stadium o un cafecito nocturno en la Calle Ocho, se avecina una nueva contienda electoral marcada por la energía, los debates y la presencia de figuras de peso. En este territorio tan decisivo como diverso —con fuertes comunidades cubanas, puertorriqueñas, venezolanas, colombianas y dominicanas—, cada elección local termina funcionando como un termómetro del clima político nacional, y las de 2026 ya se perfilan para confirmar esa tendencia.
A medida que el calendario avanza y los rumores se transforman en anuncios oficiales, el ambiente político del “Sunshine State” ya muestra señales de movimiento. Con el gobernador Ron DeSantis acercándose al fin de su segundo mandato, y sin opción a una reelección, muchos se preguntan qué rumbo tomará Florida, uno de los bastiones republicanos más influyentes del país. Ese vacío en el tablero político ha despertado ambiciones, y una de las figuras que ya dio el paso al frente es Jay Collins, actual vicegobernador del estado.
El panorama comienza a definirse, y lo hace con una mezcla de continuidad y renovación. Con la mirada puesta en las elecciones del 3 de noviembre de 2026, Collins anunció su candidatura para suceder a DeSantis. Su decisión confirma que la carrera por la gobernación no solo está en marcha, sino que también refleja una apuesta por mantener el rumbo trazado por la actual administración, centrado en la seguridad pública, la economía y la defensa de las libertades individuales.

UN MENSAJE DE FIRMEZA Y CONTINUIDAD
Desde su entorno, describen a Collins como un líder “sin poses ni slogans”, alguien más enfocado en la acción que en el show político. Esa imagen conecta con el estilo que Ron DeSantis consolidó en sus años al frente del estado: decisiones rápidas, posiciones firmes y poco margen para la duda. Collins busca presentarse como el heredero natural de esa línea, aunque con su propia impronta.
En su discurso, enfatiza que Florida necesita un liderazgo capaz de actuar sin titubeos ante situaciones complejas —desde huracanes hasta disputas por políticas educativas o de inmigración—, apelando tanto al votante republicano tradicional como a los independientes que valoran la gestión práctica por encima de la ideología.
EL PESO DE SU EXPERIENCIA MILITAR
Jay Collins no solo quiere que se lo recuerde como vicegobernador, sino como un veterano con más de 23 años en las Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos. Gran parte de ese tiempo lo sirvió como boina verde, desempeñándose en misiones en Afganistán, Irak y Sudamérica. Su carrera militar, marcada por disciplina y resiliencia, es un pilar de su discurso político.
En 2007, Collins sufrió heridas graves en combate que derivaron en la amputación de una pierna, pero continuó sirviendo durante cinco años más. Por su servicio, recibió la condecoración del Corazón Púrpura. Hoy, ese episodio se ha convertido en una parte esencial de su historia personal y en una metáfora de superación que resuena entre muchos votantes, especialmente los veteranos y las familias militares del área de Tampa y el Panhandle.
DE SOLDADO A SENADOR ESTATAL
Tras su retiro, el paso a la política fue casi natural. En 2022, Collins fue elegido senador estatal por el Distrito 14, que incluye el oeste del condado de Hillsborough. Desde el Senado, impulsó leyes orientadas a la seguridad, la defensa de los derechos individuales y la reducción del tamaño del gobierno. Aunque algunas de sus iniciativas —como el proyecto que buscaba flexibilizar las horas laborales para adolescentes— generaron controversia, reforzaron su imagen como político dispuesto a tomar decisiones difíciles, aún si eso implica críticas públicas.

SU RELACIÓN CON RON DESANTIS
En agosto de 2025, DeSantis lo designó vicegobernador en reemplazo de Jeanette Núñez. Durante ese acto, el gobernador lo calificó como “uno de los senadores más productivos de la Florida moderna”, elogio que muchos interpretaron como una señal de respaldo político. Aunque DeSantis no ha endosado oficialmente su candidatura, la cercanía entre ambos es evidente.
De hecho, no son pocos quienes ven en Collins una figura que podría mantener la agenda conservadora de Tallahassee sin romper con el estilo firme y combativo que ha definido la era DeSantis.
UNA INTERNA REPUBLICANA CON SABOR INTENSO
La carrera interna del Partido Republicano promete ser reñida. Entre los principales rivales de Collins figura el congresista Byron Donalds, quien cuenta con el apoyo del expresidente Donald Trump, abriendo la puerta a una primaria polarizada entre dos corrientes: el “desantisismo” pragmático y el “trumpismo” de línea dura.
Sea cual sea el desenlace, Florida volverá a estar en el centro del mapa político nacional, y el voto hispano —en especial en el sur del estado— podría inclinar la balanza.
¿CUÁNDO SERÁN LAS ELECCIONES DEL ESTADO?
Las elecciones generales se celebrarán el 3 de noviembre de 2026, con votación anticipada del 24 al 31 de octubre. Ron DeSantis dejará el cargo en enero de 2027, y será el próximo gobernador quien encare una nueva etapa marcada por la migración continua, el crecimiento económico y las tensiones culturales que definen el pulso de Florida.
Jay Collins deberá convencer ahora de que su liderazgo combina la experiencia del campo de batalla con la habilidad política necesaria para dirigir uno de los estados más influyentes del país. Su campaña recién comienza, pero el reto es mayúsculo: conquistar el voto de una Florida que nunca se detiene, que se reinventa y que, como él mismo sostiene, “aprendió a levantarse una y otra vez, sin importar las circunstancias”.






