El director general de la Unesco señaló que "la cuestión ya no es si la IA transformará nuestras sociedades, sino con y para quién, con qué propósito y bajo qué condiciones". (iStock)
El director general de la Unesco señaló que "la cuestión ya no es si la IA transformará nuestras sociedades, sino con y para quién, con qué propósito y bajo qué condiciones". (iStock)

París.- El experto en computación e Inteligencia Artificial Stuart Russell alertó este martes en París de que el auge en popularidad e inversión en IA, que estima en “múltiples billones de euros”, es “una burbuja que explotará” con “una probabilidad del 75 %”.

En la convención de la Asociación Internacional de la Inteligencia Artificial Segura y Ética (IASEAI), que este 2026 celebra su segunda edición en la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en la capital francesa, Russell opinó que “las capacidades actuales de la IA no justifican el nivel de inversión” que se ha alcanzado en el sector.

“El problema que tenemos con los sistemas de IA que estamos construyendo ahora es que, puesto que no entendemos cómo funcionan, realmente no podemos pedirles que hagan lo que nosotros queremos, ni siquiera aunque podamos especificarlo con gran precisión, y no podemos impedirles hacer cosas que violen cualquier código moral o de responsabilidad”, agregó en rueda de prensa.

Con su pronóstico coincide el presidente y secretario general del Instituto Future of Life, Anthony Aguirre, quien aseguró a EFE que podría existir “tal diferencia entre las capacidades de la IA y el momento en el que estas se vayan a adoptar” realmente, que los grandes inversores “se queden sin dinero” y, entonces, se viva “un batacazo financiero”.

“Creo que es importante recordar que lo que produce este extraordinario nivel de inversión en la IA no es que la gente compre suscripciones de ChatGPT por 20 dólares, sino que se presente a los inversores como un reemplazo de buena parte de sus trabajadores”, explicó.

Al respecto, añadió que, “si se está diciendo a los políticos que no” se va a reemplazar a los trabajadores con estas tecnologías, “entonces están mintiendo a alguien porque eso es lo que dicen a los inversores y es lo que da sentido a esas enormes inversiones”.

Por su parte, el experto en IA y ganador del premio Turing a la Computación (2018) Yoshua Bengio consideró que el problema de raíz son “los incentivos que conducen a las compañías a competir” en lugar de “trabajar por el bien común”, una situación que compara a “la de los combustibles fósiles o los cigarrillos”.

“Creo que lo que los ciudadanos pueden hacer y que tendrá mucho más impacto en nuestro futuro es influir en la política, que se vuelva una prioridad decirle a los gobiernos que se necesitan controlar (estas tecnologías)“, añadió Bengio.

El director general de la Unesco, Jaled al Anani, señaló durante su intervención en el acto que “la cuestión ya no es si la IA transformará nuestras sociedades, sino con y para quién, con qué propósito y bajo qué condiciones”.

Durante los paneles de discusión del evento de IASEAI en París se escucharon también opiniones como la de la experta en IA Sasha Rubel, quien señaló que “alrededor del 85 % de organizaciones ve ahora el uso responsable de la IA como una gran prioridad, pero tan solo un 23 % de ellas tiene una gobernabilidad con IA realmente responsable”.

“Cuando hablo con políticos sobre la importancia de mantener un uso ético y responsable de la IA todos dicen estar de acuerdo, pero cuando esto mismo lo planteamos a ingenieros y programadores, nos dicen ‘muy bien, pero ¿qué queréis que hagamos exactamente?’“, ejemplificó.

La IASEAI es una organización sin ánimo de lucro que se autodefine como “fundada para tratar los riesgos y oportunidades asociados con los rápidos avances de la Inteligencia Artificial”.

Su edición de 2026 ofrecerá charlas, presentaciones y talleres sobre IA del 24 al 26 de febrero y contará con la participación de Joseph Stiglitz, premio Nobel de economía (2001), y de Geoffrey Hinton, Nobel de física (2024) y ganador del galardón Turing a la Computación 2018 junto a Yoshua Bengio.