Florida endurece las reglas para proteger a quienes mantienen la luz encendida y el agua disponible. Se trata de la SB 1386, que define con precisión a los utility workers —cuadrillas de electricidad, agua, gas, comunicaciones y saneamiento—, eleva las penas por agresiones durante tareas en infraestructura crítica y envía una señal clara a residentes y empresas sobre qué conductas cruzan la línea. Conoce los detalles en esta nota.
Desde el 1 de octubre de 2025 rige la SB 1386, aprobada en Tallahassee. La norma eleva la respuesta penal cuando la víctima es un trabajador de electricidad, agua, gas, comunicaciones o saneamiento en funciones; reclasifica el asalto, convierte el battery en delito grave, agrava sus variantes y alinea su protección con la de policías, bomberos y personal de emergencias para resguardar la continuidad del servicio.
Un “utility worker” es cualquier empleado o contratista de una empresa de servicios públicos o de telecomunicaciones con identificación visible en ropa, vehículo o credencial. Incluye cuadrillas de electricidad, agua y alcantarillado, gas natural y propano, internet y telefonía, así como equipos de residuos y saneamiento cuando operan en infraestructura crítica.
La SB 1386 coloca a los utility workers bajo un paraguas de protección reforzada mientras cumplen funciones en infraestructura crítica.
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