Vivir en alquiler en Estados Unidos se ha vuelto cada vez más caro. El aumento del costo de la vivienda ha superado con creces el crecimiento de los salarios desde la pandemia, generando una carga económica considerable para familias de distintos contextos sociales.
Un análisis reciente de LendingTree muestra que, entre las 50 ciudades más grandes del país, las rentas de apartamentos de una y dos habitaciones han crecido de forma notable. Esta dinámica se explica por cambios en la demanda, el trabajo remoto, el encarecimiento de la vivienda en propiedad y un mercado que no termina de estabilizarse.
Lo primero que sorprende es que un apartamento de una habitación cuesta hoy US$457 más que en 2020, un incremento del 41% que sitúa la renta promedio en US$1,578 mensuales.
Las dos habitaciones siguen una tendencia similar: un alza de US$505, equivalente al 37%, que deja el precio medio alrededor de US$1,858. Según Zillow y StreetEasy, los alquileres han crecido 1.5 veces más rápido que los salarios desde 2019, lo que explica por qué tanta gente siente que no alcanza.
En Nueva York, el aumento ha sido especialmente fuerte. La renta de una habitación subió US$854, mientras que las unidades de dos habitaciones aumentaron US$857. Es un ejemplo claro de cómo la demanda sigue superando a la oferta incluso en mercados ya saturados.
El caso de San Diego también destaca entre los más intensos. Allí, los apartamentos de una habitación aumentaron US$817, y los de dos habitaciones subieron US$877. Es una ciudad donde la combinación de atractivo costero, limitaciones geográficas y demanda constante mantiene los precios al alza.
En Miami, la presión viene tanto del mercado interno como del externo. Las unidades de una habitación aumentaron US$764, mientras que las de dos habitaciones mostraron un alza de US$885. La migración nacional e internacional ha jugado un papel clave en esta escalada.
Para Riverside, el aumento también ha sido considerable —alrededor de US$550—, ubicándose entre los mercados donde las rentas más se dispararon tanto en una como en dos habitaciones. Es un reflejo del desplazamiento de población desde zonas más costosas del sur de California.
En Tampa, las rentas subieron más de US$550 , colocando a la ciudad entre las de mayor avance porcentual desde la pandemia. La llegada de nuevos residentes ha puesto mucha presión en el inventario disponible.
El mercado de Sacramento ha registrado incrementos acelerados debido a la migración desde el Área de la Bahía. Los precios de una y dos habitaciones han tenido uno de los avances más marcados del país.
En Atlanta, el crecimiento económico y la llegada de nuevos trabajadores han impulsado alzas superiores a los US$550 en departamentos de una habitación, posicionándola dentro del top nacional.
La demanda en Orlando se mantiene alta por su mercado laboral en expansión y su atractivo turístico. Eso ha llevado a incrementos fuertes tanto en una como en dos habitaciones.
Esta ciudad también aparece en la lista, con aumentos que superan el promedio nacional. El valor histórico del mercado inmobiliario y la presencia de universidades y centros tecnológicos sostienen la presión sobre la oferta de alquiler.
En Phoenix, el aumento de población y el crecimiento acelerado de nuevas áreas residenciales han provocado saltos en renta por encima de los US$550 , uno de los mayores en la región del suroeste.
No todo el país sigue esta misma tendencia. San Francisco muestra un comportamiento inusualmente moderado: apenas US$54 más en una habitación y US$51 adicionales en dos habitaciones desde 2020.
Otros mercados con incrementos suaves incluyen Birmingham, Oklahoma City, San Antonio y St. Louis, ciudades donde el equilibrio entre oferta y demanda se ha mantenido mucho más estable.
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