El 2025 comenzó con una ola de expectativas para millones de estadounidenses. El gobierno de Donald Trump hablaba de nuevos alivios económicos en forma de cheques de estímulo, con montos que iban desde los US$1,390 hasta los US$5,000. Las promesas llenaron titulares y redes sociales, pero a pocas semanas de cerrar el año, todavía no hay un solo cheque aprobado ni distribuido. ¿Qué sucedió?
El contexto económico de Estados Unidos ha vuelto a poner en agenda los paquetes de estímulo. La inflación en alimentos, servicios básicos y vivienda, junto al reciente cierre temporal del gobierno federal, han dejado a millones de familias bajo fuerte presión financiera. En medio de ese escenario, Trump insistió en su intención de aliviar la carga de los contribuyentes, pero la falta de consensos legislativos frenó las iniciativas.
Las tres propuestas más comentadas durante el año siguieron caminos distintos, pero el resultado fue el mismo: ningún proyecto fue aprobado por el Congreso de los Estados Unidos.
La razón principal detrás del freno está en la agenda de financiamiento federal. El Congreso concentra sus esfuerzos en aprobar el presupuesto anual, dejando de lado las leyes de estímulo. De acuerdo con reportes del Observatorio Fiscal de Washington, ningún paquete de ayudas será priorizado hasta que se asegure la estabilidad presupuestaria.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, también opinó que “las ayudas solo serán efectivas si vienen acompañadas de disciplina fiscal y empleo sostenible.” Mientras tanto, el Departamento del Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (Internal Revenue Service, IRS) continúan administrando los programas de alivio vigentes, sin planes de emitir nuevos pagos automáticos.
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