Mientras avanzan las horas de este domingo 25 de enero de 2026, la tierra vuelve a recordar que México se asienta sobre uno de los entornos sísmicos más activos del planeta. Lejos de ser episodios aislados, los temblores que se registran a diario forman parte de una dinámica geológica continua que el Servicio Sismológico Nacional (SSN) de la UNAM observa y documenta de manera permanente.

México se encuentra dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una amplia franja geodinámica donde se concentran algunos de los procesos tectónicos más intensos del mundo. En esta región convergen e interactúan las placas de Cocos, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Caribe, configurando un escenario de alta peligrosidad sísmica que sitúa al país entre los más expuestos a nivel global, de acuerdo con el SSN.

Una fracción importante de los sismos de moderada y gran magnitud registrados en territorio mexicano está relacionada con la subducción de la placa de Cocos bajo la placa de Norteamérica frente a la costa del Pacífico. Sin embargo, no toda la actividad sísmica se origina en este límite de placas. También se generan movimientos en fallas internas de la corteza continental, capaces de producir eventos someros que pueden sentirse con claridad cuando ocurren cerca de zonas urbanas. En este contexto, los estados de Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California se mantienen como zonas de alta sismicidad y deformación tectónica recurrente.

Los registros operativos del SSN muestran que los temblores en México son parte de la rutina geológica del país. Cada día se detectan múltiples sismos de baja y mediana magnitud que, aunque en su mayoría pasan inadvertidos para la población, quedan registrados por la red de estaciones sismológicas distribuidas en todo el territorio nacional. Gracias a esta infraestructura de monitoreo, se documentan miles de eventos al mes, muchos de ellos con magnitudes menores a 4.0, lo que confirma una actividad sísmica constante y plenamente compatible con la configuración tectónica mexicana.

En este panorama cobran especial importancia los microsismos, definidos por el SSN como eventos de magnitud muy pequeña, generalmente inferior a 3.0. Aunque rara vez son percibidos por la ciudadanía, su análisis es fundamental para estudiar el subsuelo y las fallas activas. En la Ciudad de México, estos movimientos se han vinculado con estructuras locales situadas principalmente en el poniente y el sur de la capital. Se trata de sismos someros, breves y de baja intensidad, pero que aportan información clave sobre la estructura geológica del Valle de México y permiten afinar los modelos de amenaza sísmica en zonas urbanas densamente pobladas.

A la sismicidad se suman otros procesos geológicos activos, en particular el vulcanismo. Destaca el Eje Neovolcánico Transmexicano, donde se localizan volcanes de gran interés científico y con potencial de riesgo relevante, como el Popocatépetl y el volcán de Colima. La combinación de una elevada actividad sísmica con volcanes activos refuerza la necesidad de mantener políticas permanentes de prevención, fortalecer la cultura de protección civil y difundir programas de capacitación sobre qué hacer antes, durante y después de un sismo.

Actividad sísmica reciente: domingo 25 de enero de 2026

La dinámica sísmica diaria del país puede consultarse en la sección de “últimos sismos” que el Servicio Sismológico Nacional mantiene actualizada casi en tiempo real en su portal oficial. En estos listados se detalla información básica de cada evento, como la magnitud, la hora de ocurrencia, la ubicación del epicentro y la profundidad.

Para este domingo 25 de enero de 2026, los reportes del SSN confirman la continuidad del patrón de concentración de sismos a lo largo de la franja del Pacífico mexicano. Los eventos se registran principalmente en Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán, Jalisco, Colima y Baja California, en coherencia con la configuración tectónica de la región. La reiterada ocurrencia de sismos pequeños y moderados en estas entidades se considera parte del comportamiento esperado en un territorio atravesado por varios límites de placas litosféricas, por lo que las autoridades insisten en conservar y reforzar las medidas de preparación y respuesta ante posibles emergencias sísmicas.

¿Qué debes hacer antes, durante y después de un sismo en México?

Antes de un sismo

  • Elabora y practica un plan familiar de protección civil, incluyendo rutas de evacuación y puntos de reunión seguros.
  • Identifica zonas de menor riesgo dentro de tu vivienda, escuela u oficina (junto a columnas, muros estructurales, lejos de ventanas y objetos que puedan caer).
  • Asegura muebles grandes, repisas, televisores y objetos pesados que puedan desplomarse durante un temblor.
  • Prepara una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio de baterías, botiquín, documentos importantes y cargadores.
  • Mantente informado a través de fuentes oficiales como el SSN, Protección Civil y sistemas de alerta sísmica.

Durante un sismo

  • Conserva la calma y aplica la técnica de “agáchate, cúbrete y sujétate” si estás en el interior de un edificio.
  • Aléjate de ventanas, espejos, objetos de vidrio, lámparas y muebles que puedan desplazarse o caer.
  • No uses elevadores y evita correr hacia las escaleras mientras el movimiento fuerte continúe.
  • Si estás en la calle, aléjate de postes, cables eléctricos, fachadas, espectaculares y muros que puedan colapsar.
  • Si vas en vehículo, detente en un lugar seguro, lejos de puentes, pasos a desnivel y construcciones que puedan derrumbarse.

Después de un sismo

  • Revisa si hay heridos a tu alrededor y brinda primeros auxilios básicos si sabes cómo hacerlo; llama a los servicios de emergencia si es necesario.
  • Verifica posibles daños en tu vivienda (grietas, fugas de gas, agua o cables expuestos) y, si detectas riesgo, evacúa y reporta a las autoridades.
  • Mantente alerta ante réplicas y sigue las indicaciones de Protección Civil, así como los protocolos de evacuación si se requieren.
  • No difundas rumores; infórmate únicamente mediante canales oficiales y medios confiables.
  • Participa en la organización comunitaria para apoyar a personas vulnerables, como adultos mayores, niños y personas con discapacidad.

FAQ: Preguntas frecuentes sobre sismos en México

¿Por qué tiembla tanto en México?

Porque el país se encuentra sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde interactúan varias placas tectónicas (Cocos, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Caribe), lo que genera una alta actividad sísmica.

¿Qué estados de México son más propensos a sismos?

Principalmente los ubicados en la costa del Pacífico: Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California, aunque los efectos de los sismos pueden sentirse en otras regiones del país.

¿Qué es un microsismo?

Es un sismo de muy baja magnitud, generalmente menor a 3.0, que casi nunca es percibido por la población y rara vez genera daños. Son comunes en zonas como la Ciudad de México.

¿Se pueden predecir los sismos en México?

No. Hasta ahora no existe un método científico confiable para predecir con exactitud la fecha, hora y magnitud de un sismo. Lo que sí se puede hacer es estimar la peligrosidad sísmica de una región y contar con sistemas de alerta temprana.

¿Qué diferencia hay entre temblor y sismo?

Ninguna. Ambos términos se usan para describir el mismo fenómeno: la liberación repentina de energía en la corteza terrestre que genera ondas sísmicas.

¿Qué es el Servicio Sismológico Nacional (SSN)?

Es la institución encargada de monitorear, registrar y analizar la actividad sísmica en México. Publica reportes en tiempo casi real sobre los últimos sismos, incluyendo magnitud, ubicación y profundidad.

¿Qué debo tener en una mochila de emergencia?

Agua potable, alimentos no perecederos, linterna, pilas, radio portátil, botiquín de primeros auxilios, copia de documentos importantes, dinero en efectivo, silbato, baterías externas para celular y artículos de higiene personal.

¿Por qué se sienten tan fuerte los sismos en la Ciudad de México?

Porque buena parte de la ciudad se ubica sobre antiguos lagos con suelos blandos que amplifican las ondas sísmicas, lo que provoca movimientos más intensos y prolongados en comparación con zonas de suelo firme.

¿Las réplicas son siempre más débiles que el sismo principal?

En la mayoría de los casos sí, pero algunas réplicas pueden tener magnitudes importantes y causar daños adicionales, sobre todo en estructuras previamente afectadas.

¿Cada cuánto tiempo ocurre un sismo fuerte en México?

No existe una periodicidad exacta. Sin embargo, la historia sísmica del país muestra la ocurrencia recurrente de sismos de gran magnitud, por lo que la preparación y la prevención deben ser permanentes.

SOBRE EL AUTOR

Noé Yactayo es un periodista todoterreno y SEO del diario El Comercio desde mayo del 2022. Tiene 12 años de experiencia en investigación, análisis y coberturas en vivo sobre noticias de deportes, espectáculos, política, ciencia y tecnología para audiencias hispanas en EE.UU., México y España. Trabajó en Mi Bundesliga, La República y Líbero.