Reducir tus gastos tras jubilarte puede ayudarte a vivir más cómodo, con menos estrés financiero y más control sobre tu presupuesto. A medida que dejas de trabajar, tu situación fiscal cambia, puedes caer en una categoría impositiva más baja y se abren nuevas oportunidades para ahorrar, planificar retiros y hasta hacer donaciones caritativas con beneficios fiscales.
Aunque en la jubilación podrías ver aumentos en los gastos médicos o en tus aficiones, también hay varios rubros que puedes recortar drásticamente, sobre todo, teniendo en cuenta que, durante la etapa de retiro, la pensión promedio equivale al 30% de salario que se recibía en la etapa laboral.
Reducir estos gastos de su presupuesto supone un ahorro sustancial durante la jubilación, de acuerdo con US.News:
Liquidar tu hipoteca antes de jubilarte es una de las mejores decisiones financieras que puedes tomar. Eliminar este pago mensual te libera de intereses y cargos por mora, aunque seguirás cubriendo impuestos y seguro del hogar. Muchos jubilados venden su casa para mudarse a una más pequeña y así liberar capital que pueden usar durante su retiro.
Ya no más viajes diarios al trabajo. Esto reduce tu gasto en gasolina, mantenimiento, peajes y estacionamiento. Además, puedes renegociar tu seguro automotriz para pagar menos ahora que usas menos el auto.
Si tú y tu pareja ya no trabajan, puede que solo necesiten un vehículo. Vender el segundo coche puede generar ingresos extra y reducir los costos de seguro y mantenimiento.
Adiós a los trajes, corbatas, uniformes y tintorería. Durante la jubilación puedes adoptar un estilo más relajado y reducir tus gastos en ropa. Comprar en tiendas de segunda mano también ayuda a ahorrar.
Durante tus años laborales, quizás pagabas servicios para ahorrar tiempo: comida a domicilio, limpieza del hogar o jardinería. Ahora puedes hacerlo tú mismo, ahorrando dinero y ganando actividad física.
Las reuniones con colegas, el café diario, las colectas o regalos en el trabajo eran gastos regulares. Al jubilarte, puedes eliminar esos costos y disfrutar de estar en casa sin compromisos laborales.
Una de las grandes ventajas de envejecer es el acceso a descuentos para personas mayores. Estos incluyen rebajas en restaurantes, tiendas, entretenimiento y viajes. Lleva siempre tu identificación y pregunta por descuentos. Las apps de supermercados también te ayudan a encontrar ofertas adicionales.
Durante tu vida laboral, los viajes se hacían en vacaciones o feriados, cuando todo es más caro. Ahora puedes viajar cuando quieras. Aprovecha ofertas de última hora y viaja fuera de temporada para ahorrar miles de dólares.
Es un buen momento para revisar tus inversiones, fondos mutuos y cuentas de jubilación. Reduce gastos como comisiones elevadas o compras impulsivas. Cada dólar que no gastas, alarga la vida de tus ahorros.
Jubilarte puede llevarte a una categoría fiscal más baja. Además, puedes beneficiarte de exenciones fiscales estatales y federales, especialmente si tienes más de 65 años o eres dueño de una vivienda. Considera hacer retiros estratégicos de tu IRA o una distribución caritativa calificada para reducir tu carga fiscal.
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