En conversación con los medios, Joe Biden, presidente de Estados Unidos, anunció la aplicación de medidas económicas para apoyar a los desplazados y damnificados del incendio forestal en Maui, uno de los cinco condados de Hawaii, que fue arrasado por las llamas de un terrible incendio forestal iniciado en Lahiana y que se ha cobrado la vida de 101 personas.
El saldo va en aumento a medida que los equipos de rescate con perros entrenados avanzan en sus tareas de búsqueda entre casas y vehículos calcinados. Sólo un 25% de la zona siniestra ha sido rastreada hasta el momento, explicaron las autoridades el lunes por la noche.
Incendio en Hawái deja 99 muertos pero autoridades alertan que podrían ser el doble
El balance de muertos en el incendio en Hawái, el más mortífero en Estados Unidos en más de un siglo, subió a 99, y podría “duplicarse” esta semana, advirtieron las autoridades, criticadas por su gestión. “Durante los próximos diez días, este número podría duplicarse”, estimó el lunes el gobernador de Hawái, Josh Green, en CNN, informando del hallazgo de otros tres cadáveres, lo que lleva la cifra total a 99 fallecidos.
El saldo va en aumento a medida que los equipos de rescate con perros entrenados avanzan en sus tareas de búsqueda entre casas y vehículos calcinados. Los rescatistas “probablemente encontrarán de 10 a 20 personas por día hasta que terminen” sus tareas, dijo Green a la cadena CBS.
En Lahaina, una ciudad costera de 12.000 habitantes en la isla de Maui, el fuego fue tan intenso que hizo fundir el metal. Los cuerpos recuperados son difíciles de identificar, explicó el jefe de la policía local, John Pelletier. Hasta ahora, sólo tres de ellos pudieron ser reconocidos “por sus huellas”, agregó el oficial, por lo que pidió a los familiares de las personas desparecidas someterse a pruebas de ADN.
Las autoridades se plantean limitar el acceso a Lahaina durante todas las operaciones de búsqueda, por precaución ante posibles productos químicos, y por respeto a los fallecidos.
Asimismo, la cifra de desaparecidos se estima en 1.300, según Green, la misma que va bajando a medida que las comunicaciones se van restableciendo de forma progresiva en la isla de Maui y que los habitantes logran ponerse en contacto con sus familiares.