El Crédito Tributario por Hijos (CTC, por sus siglas en inglés) ayuda a las familias de Estados Unidos con hijos calificados a obtener un beneficio tributario. No obstante, ¿sabías que estos créditos son no reembolsables? Pues, en las siguientes líneas, Gestión Mix te explica qué significa eso y en qué se diferencia con el Crédito Tributario Adicional por Hijos (ACTC).
Vale precisar que, de acuerdo con el Internal Revenue Service (IRS), para ser un hijo calificado a este crédito, generalmente, el dependiente tiene que:
El Crédito Tributario por Hijos es no reembolsable, lo que implica que solo puedes reducir tu deuda tributaria a US$0. Es decir, no recibes lo que sobra.
Con el actual crédito a nivel federal, puedes reclamar hasta US$2,000 por hijo a cargo menor de 17 años. Sin embargo, al no ser reembolsable, no tienes la posibilidad de solicitar parte de ese monto en forma de cheque.
Así, al solamente reducir el impuesto adeudado, los contribuyentes no suelen experimentar retrasos al momento de hacer efectivo el beneficio.
El Crédito Tributario Adicional por Hijos, en cambio, sí es reembolsable, lo que permite reclamar hasta US$1,700 por hijo... aunque no se deba impuestos.
Por ello, es posible que algunos contribuyentes que no están obligados a presentar una declaración deseen hacerlo para reclamar aquellos créditos tributarios reembolsables.
Para acceder al Crédito Tributario por Hijos, debes presentar una declaración de impuestos utilizando el formulario 1040. Este es el documento estándar para el trámite en Estados Unidos.
Cabe resaltar que existen varias versiones de este formulario, dependiendo de la complejidad de la declaración fiscal, pero la versión estándar es la más común y la que se utiliza para la mayoría de las personas.
Contenido GEC