El sábado 28 de febrero, el firmamento regalará un evento astronómico poco frecuente que despierta el interés tanto de curiosos como de especialistas: una alineación en la que seis planetas se distinguirán en una misma zona del cielo. De acuerdo con la NASA, este llamado desfile planetario podrá contemplarse desde distintos puntos del planeta, siempre que las condiciones meteorológicas sean favorables, y en la mayoría de los casos no será necesario utilizar telescopios ni instrumentos especiales. Este fenómeno se produce por la disposición de las órbitas alrededor del Sol, una muestra más de que el sistema solar permanece en permanente movimiento.
La científica planetaria Heidi Haviland, del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA, explicó que este tipo de eventos se produce cuando, desde nuestra perspectiva terrestre, los planetas parecen formar una línea en el cielo. Aunque en realidad no están perfectamente alineados en el espacio, su posición relativa crea esa impresión visual que tanto llama la atención.
Cuatro planetas serán visibles a simple vista:
Mientras tanto, para observar a Urano y Neptuno será necesario utilizar binoculares o un telescopio.
A diferencia de un eclipse solar, no es necesario usar gafas protectoras. Se trata simplemente de mirar el cielo en el momento adecuado y desde un lugar con poca contaminación lumínica.
El evento será visible en todo el mundo, pero los mejores horarios dependerán de la ubicación geográfica. Haviland explicó que los planetas deben encontrarse al menos a 10 grados sobre el horizonte para que puedan verse con claridad; si están demasiado bajos, la atmósfera terrestre puede oscurecerlos.
En general, el periodo entre 30 y 60 minutos tras la puesta del Sol será clave, especialmente para detectar a Mercurio, el más difícil de distinguir.
Identificarlos puede parecer complicado, pero hay pistas claras:
Joel Wallace, oficial de información pública del Centro Marshall, recomienda evitar las luces de la ciudad y buscar cielos despejados para una mejor experiencia.
Más allá del espectáculo visual, esta alineación recuerda cómo orbitan los planetas alrededor del Sol y cómo sus posiciones relativas influyen en la planificación de misiones espaciales. Haviland mencionó el caso de la misión InSight, que debió esperar un año completo para que la Tierra y Marte alcanzaran su punto de mayor cercanía. La mecánica orbital no solo crea postales astronómicas; también determina cuándo y cómo se explora el espacio.
El calendario astronómico de 2026 trae más sorpresas:
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