En una compra es habitual que una de las partes (por lo general, el vendedor) disponga de una mejor información que su contraparte, es decir, el comprador. Esto en el lenguaje económico se denomina asimetría informativa, y a pesar de ser una situación convencionalmente aceptada, puede suponer un riesgo para su bolsillo.

En la realidad, es normal que existan asimetrías de información, considera Raúl Martínez Solares, especialista en economía conductual, y prácticamente son permanentes. Sin embargo, como compradores nos hallamos en un momento inédito, donde se nos otorga una ventaja informativa gracias a una herramienta que podríamos estar desaprovechando: Internet.

"Internet ha demostrado ser especialmente provechosa en situaciones en las que un encuentro cara a cara con un experto podría haber exacerbado el problema de la asimetría informativa, esto es, cuando un experto utiliza su información privilegiada para hacernos sentir inferiores", consideran en este sentido Stephen J. Dubner y Steven Levitt en su libro Freakonomics.

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Sin embargo, el empoderamiento del comprador ha cambiado gracias a herramientas como la web, se tienen muchos elementos de comparación y de análisis, refiere Martínez Solares.

Sesgos al buscar informaciónSi la información está ahí, lista para ser utilizada por el comprador, ¿por qué no se utiliza? "Hoy, el exceso de información está generando también varias distorsiones", señala el especialista en economía conductual.

"Si una persona tiene demasiada información, pero no logra comprenderla toda, lo más probable es que no haga nada", agrega.

Otros sesgos son el conductual y de confirmación. El primero de ellos está relacionado con el precio, mientras que el segundo se refiere a un prejuicio real sobre un producto que quiere comprar, positivo o negativo.

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Sin miedo a preguntarAl comprar un bien o un servicio, ¿cómo puede lograr la certeza de que lo ofrecido por el vendedor es lo más adecuado para usted? Para mitigar el efecto que la asimetría informativa tiene en el proceso de compra, se recomienda buscar información de lo que desea adquirir, tomando en cuenta lo siguiente:

1. Especifique qué producto quiere comprar y para qué. Si quiere una televisión sólo para ver el futbol, probablemente no requiera de conexiones inalámbricas adicionales o funciones 3D que encarecen de manera importante el producto.

2. Compare. Si un vendedor le ofrece tres alternativas, ¿en verdad son las únicas? Explique sus necesidades y presupuesto, sin miedo a preguntar nada.

3. Haga una investigación a la medida. Entre más grande sea la inversión de la compra, más amerita que haga una preinvestigación completa, para determinar qué irá a comprar o a ver en una tienda.

Diario El Economista de MéxicoRed Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)