Muchos peruanos en las festividades navideñas y de fin de año, por lo que ahora enfrentan con mayor dificultad a lo que se conoce como "La cuesta de enero".

Según , esta época es en la que las personas sienten que van "cuesta arriba", financieramente hablando, por lo que sus cuentas y bolsillos deben enfrentarse a muchos gastos que probablemente no habían considerado.

Algunas recomendaciones que brinda la compañía para evitar las posibles complicaciones que trae consigo esta época son las siguientes:

1. Tener cuidado con los gastos que se realizan cuando se reciben los ingresos extraordinarios como el aguinaldo o la prima vacacional.

2. Hacer un presupuesto navideño. De esta manera, estableceremos un equilibrio entre lo que se quiere, lo que se puede gastar y la reserva que debe tenerse para el mes de enero.

3. Ser conscientes de que aun cuando se reciba la otra mitad del aguinaldo en enero, no debemos gastarla desde diciembre, es decir, comprometerla mediante compras que se realicen en navidad.

4. Evitar en lo posible la compra de artículos superfluos que no sean estrictamente necesarios. Por ejemplo, podemos tener un árbol de navidad artificial o bien, cuidar y conservar los adornos navideños para que no tengamos que adquirir otros nuevos.

5. Hay que tener cuidado con las ofertas en esta época. En ocasiones, compramos un artículo en oferta pero terminamos comprando dos que no necesitábamos.

6. Hagamos con la mayor antelación posible las compras que sepamos que vamos a realizar inevitablemente.

7. Tengamos en cuenta que nuestra capacidad económica tiene un límite, y no debemos darnos lujos hoy, que mañana serán dolores de cabeza.

8. Hablemos con los miembros de nuestra familia. Establezcamos un monto para el costo de los regalos de acuerdo a la capacidad económica que tenga cada uno de ellos.

9. Aunque las vacaciones son una buena oportunidad para hacer reparaciones en casa, es el momento en el que hay que tener más cuidado con los ingresos, ya que podríamos gastar todo en eso. Es por ello que hay que vigilar que la reparación esté correctamente cotizada y presupuestada, para evitar que nos desfalque.