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Rusia 2018: Argentina retiene el aliento ante Ecuador

Lionel Messi ha ganado todos los trofeos con el Barcelona, pero todavía debe ganar con la selección si quiere destronar a Diego Maradona del corazón de los argentinos.

(Foto: Getty Images)

AFP.- Los argentinos se preparan para transitar la angustia del partido ante Ecuador, el último por la Clasificatoria Sudamericana, haciendo cruces para que el equipo de Lionel Messi logre al fin su boleto al Mundial de Rusia 2018.

"Es muy complicado, quiero que estén en el Mundial, pero solo un milagro puede salvarlos. Voy a rezar por ellos", dice a la AFP con rostro acongojado María Cordoba, detrás del mostrador de su óptica en la capital argentina.

Las calles van quedando vacías conforme cae la tarde. Cerca del partido estarán desiertas cual toque de queda. Algunos han acortado su jornada de trabajo para asegurarse estar desde el primer minuto frente al televisor en este partido crucial para la selección de Jorge Sampaoli.

Como en cada gran evento futbolístico, los argentinos cierran filas para respaldar a su selección nacional. Algunos visten la camiseta con los colores celeste y blanco.

No obstante siempre aflora cierto reproche.

"En el Barcelona, después de Messi el mejor jugador es Iniesta, y Messi se beneficia mucho de sus pases luminosos. En la selección argentina esta rodeado de un grupo de amigos", dice Alberto Alonso, un psicólogo de 61 años.

"En el área, el 9 suele recibir pelotas de rugby o misiles, cuando necesita recibir una pelota redonda", explica sobre las dificultades de conexión del equipo argentino.

Pese a sus deseos íntimos de que Argentina juegue el Mundial, la razón le indica otra cosa.

"No creo que Argentina clasifique, (los jugadores) están en una lógica perdedora. Parece que tienen pánico escénico", se queja con dejo de fastidio.

A la espera

La radio La 100, que transmitirá el directo el partido por la noche, emite una jugada inventada que se corona con un gol de oro argentino. Puro deseo.

"Estamos en el minuto 89 de juego, el marcador está 0 a 0, Romero despeja para Otamendi, que se la pasa a Mascherano, que la lanza a Di María y se la entrega a Messi y goooooool, goooool", brama el falso comentarista en el micrófono.

Para Sergio Guardo, cerrajero de 36 años que vive en la populosa periferia de la capital argentina, es la falta de suerte la que puso a la selección argentina, dos veces campeón del Mundo, en una situación tan complicada.

"¡Qué mala suerte papá! Contra Perú fue increíble, la pelota va arriba, sobre el poste, a la izquierda, pero nunca la pudieron meter adentro" del arco, se lamenta al recordar uno de los muchos goles perdidos de la selección en el via crucis clasificatorio.

La pérdida del poder adquisitivo, principal angustia de los argentinos, está relegada, de manera temporaria, a un segundo escalón. Los tormentos de la selección argentina no afectan los bolsillos de la gente, pero afligen a casi todo un pueblo que quiere volver a tener la felicidad de levantar la Copa como lo hicieron en 1978 y 1986.

Selman Reyes, un uruguayo que vive en Buenos Aires desde hace casi tres décadas cuestiona la falta de rebeldía del equipo de Messi comparada con la de su país.

"La selección de Uruguay, me parece que pone más 'garra' que los argentinos. Si no pueden ganarle a los peruanos, ¿para qué van a ir al Mundial?", cuestiona con dejo de ironía.

Lionel Messi ha ganado todos los trofeos con el Barcelona, pero todavía debe ganar con la selección si quiere destronar a Diego Maradona del corazón de los argentinos.

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