(Foto: Getty Images)
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Los organizadores de soñaban con recibir hasta 20,000 espectadores al día a pesar de las limitaciones por la pandemia de , pero ese escenario parece cada vez más improbable luego del veto impuesto por el primer ministro galo a toda derogación en zona roja del límite de 5,000 personas.

En primer lugar se temió una anulación del Grand Slam parisino a causa de la . Después el torneo fue aplazado. Se contempló la posibilidad de que tuviese lugar a puerta vacía, y por el momento la idea es que haya público. ¿Pero cuánto?

La cuestión no es menor ya que la Federación Francesa de Tenis (FFT) vive de los ingresos que le depara su torneo estrella: 255.4 millones de euros (US$ 303 millones) de un presupuesto total de 325 millones de euros (US$ 386 millones) en el 2019. De esta suma, la taquilla (519,901 espectadores a lo largo de las dos semanas) supuso un 18%.

El 2 de julio, coincidiendo con el relanzamiento de la venta de entradas de Roland Garros luego de la anulación de la primera salida a la venta y el reembolso de la totalidad de las entradas, la FFT aseguró que el recinto de la Porte d’Auteuil acogería hasta 20,000 personas al día en el conjunto de sus pistas para la edición 2020, reprogramada del 27 de setiembre al 11 de octubre, lo que supone “entre el 50% y 60% de su aforo habitual”.

Así, 10,000 localidades fueron puestas a la venta para cada una de las finales.

Desde entonces, oficialmente, la FFT se obstina en mantener esa cifra, evocando las medidas sanitarias tomadas para proteger a las personas que acudan (jugadores, espectadores, prensa, staff).

Pero el Primer Ministro francés Jean Castex puso en cuestión ese techo de aforo el 26 de agosto al anunciar que “ya no será posible a la autoridad prefectoral derogar” el límite máximo de las 5,000 personas “en los departamentos rojos”, en especial Île-de-France, la región de París.

Pulso

Y según una fuente próxima al dosier, el prefecto de la policía de París Didier Lallement tiene la firme intención de aplicar al pie de la letra la consigna gubernamental.

Resultado para Roland Garros: no poder recibir más de 5,000 espectadores al día y nuevo reembolso de las entradas vendidas, reinicio del proceso, pérdida de tiempo y dinero.

Pero más allá del aforo, las cuestiones técnicas sobre el flujo de espectadores en el recinto y las vías de evacuación son evocadas para justificar el replanteamiento de lo que la FFT y las autoridades habían decidido hace unos meses, cuando el contexto era diferente.

“Claramente, la tendencia no es buena, indicó el viernes una fuente próxima al caso. El temor es también crear un precedente y que otros se aprovechen de ello”.

Tenistas “preocupados”

Una de las opciones que se barajan, evocada por la ministra francesa de Deportes Roxana Maracineanu, sería fraccionar el complejo de Roland-Garros para que cada una de las grandes pistas (Philippe-Chatrier, Suzanne-Lenglen y Simonne-Mathieu) esté totalmente independiente y poder así ocupar varias zonas con 5,000 espectadores cada una.

“Llegado el momento se darán precisiones”, comentó el director general de la FFT Jean-François Vilotte.

Al otro lado del Atlántico, en Nueva York, la Federación de Estados Unidos (USTA) organiza el US Open a puerta cerrada, y en condiciones sanitarias drásticas, con los jugadores comenzando a plantearse cuestiones sobre su seguridad en Roland-Garros.

“Es muy riguroso, muy estricto, pero al mismo tiempo es tranquilizador. Cuando estás en la burbuja no hay ningún riesgo de contagio”, confesó el tenista galo Nicolas Mahut e Eurosport, justo un mes antes del inicio del torneo parisino.

Pero, “no tenemos ninguna noticia del protocolo que será implantado en Roland-Garros y los jugadores comienzan a estar bastante preocupados. Muchos dices que les gustaría que las condiciones sean las mismas en Roland Garros (que en Flushing Meadows) y, sinceramente, no sé cómo sería posible hacer lo mismo en París, cómo crear una burbuja en torno a los jugadores autorizando público”, añadió el número 3 del mundo en dobles.