Solo una universidad peruana, la , está en el Top 500 de las mejores del mundo, según World University Rankings (QS), una de las clasificaciones más prestigiosas a nivel global junto al británico (THE) y al chino Academic Ranking of World Universities.

Los resultados entre uno y otro difieren dado a las variables que cada firma analiza. Así, al margen de que ninguna institución nacional figura en THE, mientras Harvard encabeza el listado de Shanghai, el Instituto Tecnológico de California lidera como la mejor casa de estudios del mundo para el ránking THE, el Massachusetts Institute of Technology asume el liderazgo dentro de QS.

Eso ocurre debido a la metodología de medición. QS mide el prestigio de cada casa de estudios a través de encuestas a empleadores, THE prioriza la innovación que se genera desde cada salón de clases, mientras que el ránking de Shanghai analiza la cantidad de docentes que han obtenido un Premio Nobel.

Aunque los académicos reconocen que en efecto dichos ránking brindan un panorama general, algunos cuestionan las diferencias entre uno y otro.

Debate sobre la mesaVarios analistas de habla hispana se preguntan porqué algunas priorizan las publicaciones en inglés a la hora de evaluar la cantidad de investigación que se produce en los centros de estudios. Otros cuestionan la búsqueda de cuantificar ciertos aspectos subjetivos: la percepción.

Ingresando al terreno de la metodología, un grupo de académicos muestra su desconfianza por lo complicado que resulta comprobar los datos que entregan las instituciones o por lo que estas se esfuerzan en mejorar solamente las áreas que se analizan.

"Somos conscientes de que la clasificación no cubre todos los aspectos de una universidad, pero nos fijamos en métricas de rendimiento que creemos claves para proporcionar una herramienta que ayuda a limitar un sinfín de opciones. Una vez que se hace una preselección con base a esta información, les recomendamos a los alumnos que hagan su propio seguimiento de cada casa de estudio", defiende Ben Sowter, a cargo de la Unidad de Inteligencia de QS.

No faltan las posturas conciliadoras que destacan que los rankings han ido mejorando con los años a través de la incorporación de variables cualitativas o de la ampliación de indicadores, según recoge el diario El Mercurio.