Stefano De MarzoDesde su oficina, , rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), señala que han invertido S/. 150 millones en los últimos dos años en ese sentido.

Entre ellos, se encuentran un nuevo edificio de Derecho, un complejo de innovación educativa con una biblioteca (para ciencias exactas, Ingeniería y Arquitectura) y la renovación de los laboratorios universitarios. No es necesario decir que estos cuentan con la última tecnología en educación.

La decisión de hacer un nuevo edificio para la carrera de Derecho pasó por un cambio de enfoque en marcha en toda la universidad. Rubio asegura cómo las antiguas aulas para la enseñanza de leyes –él mismo es profesor de la facultad, aunque en receso por su actividad a la cabeza de la institución– hoy son consideradas para conferencias debido a su envergadura.

Pero, por otro lado, "Derecho está comenzando a implementar un plan de estudios basado en competencias completamente nuevo en marzo de este año", asegura el académico.

"Tienes que enseñar a aprender y tienes que desarrollar competencias sobre cómo estudias solo, cómo aprendes solo, dónde buscas, qué buscas. Tienes infinita información en internet, pero no la puedes asimilar toda. Tienes que aprender a seleccionar", añade Rubio desde su oficina en el rectorado. La misma filosofía busca ser implementada en las diversas especialidades de su oferta educativa.

Apuesta necesariaSin embargo, estas inversiones iniciales son solo la punta del iceberg del plan que tiene la PUCP para el futuro. La universidad fue diseñada hace 40 años con una capacidad acorde a la ciudad.

Hoy, Rubio señala que prevén un plan maestro de desarrollo que contempla una inversión del orden de US$ 500 millones hasta el 2030. "No es una cantidad desmesurada por las necesidad de la universidad. Ese plan supone en el campus una reorganización de cosas, crecimiento, desarrollo, cambio de ciertas maneras de entender la vida universitaria. No hay que tratarlo como un conjunto de aulas y oficinas, sino como un pueblo", afirma.

El rector enumera algunos aspectos que una institución educativa de calidad debe tener: una infraestructura adecuada y moderna, una buena biblioteca y profesores actualizados. "Pero, sobre todo, un alumno bien dispuesto", indica con humor.

En la PUCP aseguran tener la universidad pensada de acá a veinte años. Desean que el prestigio que han ganado a lo largo de los años tenga continuidad.

Según sus propias mediciones, el 90% de sus graduados están involucrados en empleos de su especialidad. Asimismo, hay carreras como Ingeniería y Economía en las que todos los alumnos están trabajando antes de terminar la universidad.

Al ser preguntado por cuál es el activo más valioso de una institución como la PUCP, Rubio responde que son personas. "Que los alumnos y los profesores tengan interés, calidad y estén motivados. Todo lo demás se puede hacer bajo la sombra de un árbol y dos maderas".