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Las mujeres abandonan lo dulce en busca de los semisecos y secos

La tendencia a experimentar con nuevas cepas se ve con mayor fuerza durante los últimos cuatro años. Tres sommeliers revelan las nuevas rutas por las que transitan las consumidoras.

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Cambian los tiempos, cambian los gustos. Las mujeres, que hasta hace algunos años se caracterizaban por engreír mayoritariamente su paladar con los vinos dulces, ahora experimentan más con los semisecos y secos.

Marianella Ávila, sommelier de Tabernero; Dora Dallos, sommelier y docente en Le Cordon Bleu, así como Nuria Fernández, sommelier del grupo El Hornero, coinciden en señalar que el mercado de los vinos dirigidos al público femenino ha cambiado.

"La tendencia del consumo de vinos por parte de las mujeres está en crecimiento exponencial. Ya es común verlas tomándolo en los restaurantes, y lo interesante es que se animan a probar ya no solo los dulces", señala Ávila.

Añade que ahora se atreven a probar los rosados semisecos y secos, así como los vinos blancos. Estos últimos son un poco más suaves y ligeros.

Mientras tanto, Dallos afirma que el paladar femenino ya apuesta por los vinos tintos estructurados, aunque, por lo general, ya pasó por los rosados. "Este cambio no solo se ve en el Perú, sino también a nivel mundial", anota.

"En el caso específico del Perú, esto se observa en los últimos cuatro años. El público femenino representa un mercado importante y las bodegas ya se están enfocando en ellas. Anteriormente se hablaba de que era un género masculino, pero eso ya no es así", refiere la sommelier de Le Cordon Bleu.

Destaca que al Perú ya llegan etiquetas de todo el mundo y lo único que debemos hacer es probar. "El paladar peruano es muy exigente y solo debe lanzarse a probar y ver las maravillas de las que se está perdiendo". A eso se suma que dentro del mundo del vino también es mayor la participación, ya sea como sommeliers, enólogas, entre otros.

De livianos a mayor cuerpoPor su parte, Fernández destaca que las mujeres tienden a pedir vinos más livianos y con menor acidez, refrescantes con notas dulces y florales.

Sin embargo, cuando empiezan a experimentar algo con más cuerpo y taninos, si bien inicialmente sienten un choque, poco a poco se van acostumbrando y se abre un nuevo mundo de sabores y el gusto por combinarlos con la variada gastronomía.

Primeros pasos Para empezar a entrenar el paladar y pasar a vinos más secos, la sommelier de Tabernero recomienda iniciarse tomando el rose, luego los vinos blancos, que son ligeros, fáciles de tomar y de baja gradación de alcohol. Luego ya se podrá pasar a los secos, que tienen una mayor estructura. Fernández recomienda solicitar las líneas de entrada de todas las bodegas, "de repente empezar con uvas como merlot y pinot noir, y que siempre beban bastante agua".

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