Moda masculina: Lecciones de estilo de David Beckham

David Beckham, el más grande icono de la moda en el mundo deportivo, habló con el periodista británico John Lanchester sobre paternidad, fútbol y su papel en el cortometraje “Outlaws”.

David Beckham
David Beckham

En estos días, David Beckham se describe a sí mismo como “un chofer” y no está bromeando del todo. Lleva a sus hijos a sus cuatro escuelas diferentes cada mañana, los recoge todas las tardes y les cocina la cena casi todas las noches.

En su aparición en el programa televisivo de Jimmy Kimmel, Beckham afirmó que “es literalmente un conductor de Uber”. Le dije a Beckham que, con mis dos hijos en plena adolescencia, lo comprendía, pero al menos deberíamos estar agradecidos de que nuestros hijos pueden llamarnos a través de una aplicación. Él se rió y dijo: “Sino sería el fin del juego”.

Sin embargo, Beckham no tiene el típico CV de un conductor de Uber. En la primera década de este siglo, el presidente del club de fútbol Real Madrid se propuso armar un equipo de “galácticos”: futbolistas que eran tan famosos que podían ser reconocidos no solo en cualquier parte del mundo, sino en toda la galaxia.

La idea era que usted podía subir a un taxi en cualquier parte del mundo, desde Pekín a Johannesburgo o Sydney a Oslo, y el taxista sería capaz de nombrar a cinco o seis jugadores del Real Madrid. Una vez que se anunció la política, estaba claro que el Real Madrid iba terminar contratando a Beckham pues ya era uno de los futbolistas más famosos y reconocibles en el mundo.

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Se trasladó a Madrid en el 2003, y desde entonces su fama no ha dejado de crecer. Lo ayuda el hecho de que hoy luce tan apuesto, a los 40 años, como cuando empezó a jugar para el Manchester United en su adolescencia. También lo beneficia que esté casado con Victoria Beckham, ex Spice Girl (Posh Spice) y ahora renombrada diseñadora de moda. Algunos comentaristas le han dado crédito a Victoria por el interés de David en la moda, pero el hecho es que el compromiso de Beckham con el estilo antecede a su relación.

Las primeras fotos de David en equipos de fútbol juveniles lo muestran como aquel con el cabello peculiar –por lo general en punta. La Clase del ’92, un documental sobre el equipo juvenil del Manchester United de 1992 lo muestran personalizando un auto donado por un patrocinador y siendo objeto de las bromas de otros jugadores por este hecho, y estaba claro que no le importaba. Le gustan las cosas como a él le gustan.

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Los futbolistas son conservadores y conformistas sobre su estilo –la cultura de las “bromas” en el vestuario pone una pesada presión en no ser diferente. Pero Beckham nunca estuvo de acuerdo con eso. Le pregunté de dónde venía esa pasión.

“No me levanto por la mañana y pienso que voy a usar esto hoy, solo salgo con lo que me siento cómodo”.

“En realidad no lo sé”, dijo. “Mi padre definitivamente no andaba con la última moda. Se vestía bien, pero nunca fue de estar a la moda, a pesar de que era un mod (joven de la década de 1960) en esa época. Pero no sé de dónde nació esto. Yo era un paje cuando era niño, y tenía la opción de elegir entre vestir un terno o pantalones bombachos – y elegía los bombachos”.

Esos pantalones bombachos no fueron la última vez que Beckham hizo una elección de estilo distintiva o controversial. Ha salido en público vistiendo un sarong (falda asiática) y tiene 40 tatuajes; varios de ellos visibles aún cuando está completamente vestido. Su barba, que estaba cuidadosamente cortada el día que nos reunimos, tiene a veces una prodigalidad que es mitad hipster, mitad Duque exiliado. Según confesó, cuando estaba en España, “tenía una especia de corte mullet (corto adelante y largo atrás)”. Como él mismo dice con una sonrisa sobre sus opciones sartoriales, “no siempre han sido buenas”. Él claramente –y con orgullo– no le importa y no se va a detener. “No sé… lo del estilo no es algo que hago a propósito, no me levanto por la mañana y pienso que voy a usar esto hoy, solo salgo con lo que me siento cómodo”.

“Con la forma en que los hombres se visten, hay reglas… pero las reglas están hechas para romperse, y creo que lo he hecho en los últimos años”.

Soy reacio a dejarlo ahí, porque su aspecto ha ayudado mucho a hacer de él lo que es hoy. La mayoría de hombres que son famosos por su forma de vestir tienen un estilo, una manera distintiva de vestir. Beckham no lo tiene, pues él mismo es el estilo. Le menciono la idea de que la vestimenta de un hombre se basa en reglas, esperando que él esté de acuerdo. El medio que acepta y medio que no.

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“Creo que es importante que las personas tengan su propio sentido del estilo –un estilo personal. Creo que hay ciertas reglas, sobre todo cuando eres inglés, porque uno ha sido instruido sobre ‘como un caballero debe vestir’. Si tiene la suficiente suerte de poder pagarlo, puede ir a Savile Row y comprar un traje a la medida, o puede ir y ver cómo se viste la gente. Hemos sido educados en torno a eso. Creo que tenemos suerte de tener eso. En ese sentido de la moda, y la manera en que los hombres visten, hay reglas. Pero también pienso que las reglas están hechas para romperse y creo que yo lo he hecho en los últimos años, en buenas y malas maneras. Pero me estoy divirtiendo y me pongo lo que me gusta usar: nadie me dice qué ponerme. Siempre es importante pensar por uno mismo”.

Su interés por el estilo es evidente en lo que Beckham estuvo haciendo el día que nos encontramos: participar en una sesión de fotos para acompañar el lanzamiento de un nuevo cortometraje, Outlaws, realizado en colaboración con Belstaff. La película está escrita y dirigida por Geremy Jasper. La productora ejecutiva es Liv Tyler, socia de David Gardner, el mejor amigo de Beckham desde su época en el equipo juvenil del Manchester United. Los lectores “cinéfilos” de Mr. Porter podrían comparar Outlaws con la película de Marianne Faithfull, Girl on a Motorcycle, excepto con Beckham vistiendo cuero. Harvey Keitel interpreta a un director de cine maníaco que está empeñado en la venganza, Katherine Waterston es una trapecista, y hay siameses, motociclistas malvados, una mujer barbuda, y mucho material de archivo de Beckham cruzando un desierto mexicano en una de sus queridas motocicletas.

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Las noticias sobre Outlaws, y el hecho de que Beckham aparecerá en la próxima película de Guy Ritchie sobre el Rey Arturo, han llevado a especular que la actuación es su nuevo objetivo en la vida.

“La actuación no es mi nueva carrera, solo es divertido, no es algo para lo que estoy practicando para ser mejor”.

“Vi un artículo el otro día que decía que esta era mi nueva carrera, y no es verdad”, dijo Beckham. “Es algo que he probado de vez en cuando, pero solo lo hice por un amigo, Guy” –Guy Ritchie. “Hice un pequeño fragmento en El agente de CIPOL, y hice algo más por él en [Caballeros de la Mesa Redonda:] Rey Arturo, y luego, obviamente, está lo que hemos hecho con Outlaws. Pero definitivamente no es mi nueva carrera, es divertido, no es algo para lo que estoy practicando para ser mejor”.

Esa es una forma reveladora de describir una ambición –algo para lo que uno entrena para ser mejor. No muchas celebridades hablan así. Ese aire de glamour de Beckham podría hacerle parecer un pony de circo, pero su fútbol se basó en un fuerte ritmo de trabajo y largas horas de esfuerzo fuera de la pantalla. Una gran parte de su atractivo con los hinchas era, y es, esa combinación de su look y talento con muchas ganas por el trabajo duro.

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