(Bloomberg) Al final de un viaje a casa para ver a la familia, hasta un millennial con empleo recibe a veces algo de dinero de un padre cariñoso, aunque algo preocupado. Pero en un par de años, muchos de esos jóvenes piensan que se revertirán los roles.

Abrumados por deudas de estudios y facturas de tarjetas de crédito cada vez más abultadas, algunos millennials hoy recurren a sus familiares en busca de ayuda para pagar desde préstamos estudiantiles hasta el servicio del celular y la ropa, según una encuesta entre 1,000 adultos estadounidenses encargada por Society of Grownups, un grupo de educación financiera. El estudio reveló que la mitad de los millennials de entre 21 y 29 años reciben apoyo económico de sus familias.

Pero esa situación de "mantenidos" no va a durar. Dentro de esa misma población de jóvenes, el 41% dijo que espera dar ayuda monetaria a sus padres. Tras extender el rango etario para incluir a quienes tenían entre 21 y 45 años una definición amplia y límite de millennial el 51% dijo que esperaba ayudar o que ya daba esa ayuda a sus padres. En promedio, los encuestados señalaron que pensaban empezar a ofrecer ayuda económica en el transcurso de los siguientes siete años.

"Lo interesante sobre estos millennials que quieren poder ayudar a sus padres es que vienen de un lugar en el que han experimentado alguna dificultad económica", explicó Nondini Naqui, máxima responsable de Society of Grownups, en referencia a que tanto los millennials como sus mayores de la Generación X o los padres jóvenes nacidos tras la posguerra han padecido "restricciones económicas semejantes".

Naqui teoriza que los millennials se sienten más seguros en el manejo de sus finanzas porque vieron cómo sus familias vivieron una crisis económica. A los encuestados se les preguntó si creían que manejaban el dinero mejor de lo que lo hicieron sus padres cuando tenían su misma edad. Un 68% respondió que sí.