Peter TerVeer, exempleado de la Biblioteca del Congreso norteamericano, denunció a su supervisor por discriminación luego de que se supiera que TerVeer era gay. Su abogado declaró a la prensa que la cadena de eventos que terminaron el despido de su cliente comenzó cuando hizo clic en "me gusta" a una página de Facebook que apoyaba gays y lesbianas.

Este no es el único caso. Varios extrabajadores han reclamado haber sido despedidos luego de que sus jefes descubrieran que apoyaban causas políticas contrarias a ellos través de un "me gusta" en y otros comportamientos relacionados a esta red social.

Según un artículo de , los trabajadores norteamericanos tendrán que ser más cuidadosos antes de hacer clic en una página de Facebook. Recientemente, una corte distrital de Virginia dictaminó que un empleado del Estado a quien le "guste" una página de Facebook contenía "discurso insuficiente como para merecer protección constitucional".

Protección laboralLos casos de este tipo se tratan de manera individual. Una exasistente administrativa fue despedida luego de que se quejara en Facebook por haber recibido una reprimenda al involucrarse en los problemas laborales de otro colega. Esta queja sí fue motivo suficiente para que la Junta Federal de Relaciones Laborales concluyera que su actividad debía ser protegida constitucionalmente.

Sin embargo, el caso de una terapeuta que fue despedida de un hospital luego de haber publicado en su muro que un compañero la estaba "volviendo loca" por el sonido de sus dientes no ameritaba protección. A pesar de que esta empleada incluso publicó que planeaba golpear a su colega con un ventilador, la Junta determinó que era "meramente una queja" y no una sugerencia para que el jefe tomara ninguna acción al respecto.

Debido al costo y tiempo que ocupa monitorear las , los empleadores prefieren no acercárseles e investigar solamente cuando surge un problema, de acuerdo a especialistas. Aun así, podemos asegurar que ningún jefe estará contento si los empleados despotrican contra él o revelan información confidencial de la compañía.

Las compañías, indicó Lawrence Lorber abogado laboralista de Washington "están preocupadas acerca de mantener el decoro en el trabajo o prevenir el uso de los medios sociales de una manera peyorativa. El discurso en las redes sociales viene con un megáfono enorme".