Hace dos años, se puso como reto el diseño de un modelo de trabajo que permitiera mejorar la calidad de vida de sus colaboradores y, al mismo tiempo, mejorar la eficacia de su trabajo. Todo con un objetivo clave: generar interés por la innovación en el 100% del equipo.

Es así como, a partir de este mes, empezaron a aplicar su nueva metodología: se apostó por reducir la semana laboral a cuatro días, permitiendo tener el viernes disponible para crear e innovar.

"La idea es estar fuera del ambiente de trabajo donde puedas tener mayor creatividad y flexibilidad para investigar y experimentar. Este modelo tiene un beneficio muy grande para nuestros clientes pues les vamos a dar ideas innovadoras", asegura Ivette Montalvo, consultora de Neo Consulting.

Asimismo, esta decisión pretende ofrecer un día más del fin de semana para las actividades que les interese realizar a los trabajadores, como pasar más tiempo con sus familias, estudiar, viajar y más.

Señala que la forma de monitorear el trabajo de cada uno de los empleados es realizando reuniones al inicio de la semana para ver y analizar los avances realizados y mantener un seguimiento constante del cambio.

"Todos los lunes tenemos reuniones donde se ve cómo vamos y en qué temas podemos mejorar", sostiene Montalvo.

Montalvo cuenta que actualmente manejan ocho círculos de investigación con seis empleados o 'neos' en cada uno de ellos dedicados a la investigación de un tema específico.