La comunicación en cascada es una de las herramientas favoritas de las empresas para informar a sus empleados las decisiones estratégicas. Pero es interrumpida debido a que los mandos medios no transmiten la información a sus equipos.

Uno de los aspectos relevantes en la de una empresa es la llamada comunicación en cascada, que consiste en una forma de comunicación vertical que transfiere y organiza información de la compañía desde el directorio hacia las diferentes jerarquías que la componen.

Existen muchas empresas que aplican políticas para generar este tipo de comunicación, sin embargo a menudo no logran que fluya hacia todas las personas que trabajan en ella.

Esto debido a que con demasiada frecuencia quienes ostentan un rol de jefatura en la organización, y en especial los que ocupan cargos de mandos medios, no transmiten la información a sus equipos. Es decir, se quedan con ella y no la canalizan hacia sus colaboradores.

Esta situación crea varias complicaciones a las empresas, entre ellas, poca confianza en la comunicación oficial (los empleados se enteran de las cosas por rumores), un menoscabo liderazgo y credibilidad de los jefes (los colaboradores sienten que no tienen capacidad de resolver sus problemas o dudas). Por último, pérdida de innovación, porque las ideas que se puedan generar al interior de los equipos no son canalizadas de forma ascendente.

¿Cómo resolverlo?Susana Cáceres, socia directora de la consultora Internal de Chile, señala que existen muchos líderes que no asumen un trabajo activo en comunicación. "Por esa razón la comunicación en cascada no fluye, dejando sin información valiosa a los trabajadores. Y como tampoco asumen la necesidad de feedback, en muchas organizaciones se pierden innovaciones", afirma en el diario La Tercera.

Por tanto, una forma de potenciar la comunicación en cascada y evitar el estancamiento de la información es formar a los líderes internos en comunicar y a la vez escuchar, capacidades que los mandos medios no necesariamente poseen, pero que pueden y debieran desarrollar.

No obstante, para no abusar de esta comunicación, Laurent Devlieger, gerente general de Dale Carnegie Chile, afirma que lo ideal es acotar la cantidad de veces que se usa esta forma de comunicación, evitando su uso para todo tipo de mensajes sin antes evaluar su importancia o implicancia para la organización. "Es más útil para dar cuenta de mensajes que tengan mucha importancia para la empresa", sostiene.

Y tan importante como ello es prioritario evitar que se pierda la coherencia de la información. "Que los colaboradores se percaten que no se está entregando a todos el mismo mensaje. Esto genera una desconfianza hacia los mandos medios y la dirección de la compañía, que perjudica gravemente la comunicación en la organización", acota Devlieger.