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La fórmula para lidiar con un jefe incompetente

Los expertos coinciden en que el primer paso para sobrevivir es analizar el propio desempeño profesional.

La frustración puede afectar la salud del profesional. (Foto: Reuters)

Todos se han quejado de su jefe alguna vez. Sin embargo, Amy Gallo, en su blog de Harvard Busines Review resalta que hay una gran diferencia entre manejar algunos defectos de los superiores y trabajar con la frustración de una autoridad incompetente.

Para Annie McKee, fundadora del Teleos Leadership Institute, la ineptitud en los supervisores es, lamentablemente, bastante común, por malos planes de carrera en algunas compañías. Muchas veces, los profesionales ascienden por sus habilidades técnicas y no se considera su falta de tacto o torpeza en las relaciones interpersonales.

Los expertos sugieren los siguientes consejos para sobrevivir realizando un buen trabajo y no morir en el intento.

1. Júzgate"Antes de juzgar al jefe, el profesional primero debe autoanalizarse", recomienda McKee. En algunos casos, conviene cuestionarse si cierta tendencia natural a resistir la autoridad o celos por el puesto podrían motivar el desagrado. Lo recomendable es tratar de conocer más al directivo y desarrollar cierta empatía por él o ella.

2. Pide ayudaMichael Useem, profesor de Administración en Wharton School, explica los beneficios de conversar las inquietudes con colegas fuera de la organización: "Esto no significa conspirar en contra del jefe, sino de tomar otra perspectiva en el análisis", advierte. Las personas lejanas de la situación puede tener una mira fresca de la crisis y brindar útiles consejos.

3. LideraEn vez de rendirse ante un jefe incapaz, lo ideal en enfocarse en cómo ayudar para llenar los vacíos y desarrollar un buen trabajo. "Un líder tiene que entender qué es lo que necesita la oficina y, si el encargado no puede hacerlo, tratar de cumplir la misión de la empresa para motivar el propio avance profesional", asegura Useem.

4. CuídateTrabajar con frustración puede afectar la salud del profesional. "Hay muchos estudios sobre los efectos psicológicos negativos de esta situación", comenta McKee. Por eso, sugiere crear ciertas límites para protegerse de un daño emocional: "Una vez que te conviertes en una víctimas, dejas de ser un líder". Lo importante, para estar contento en el trabajo, es fijarse en lo que uno disfruta de la profesión y no en las debilidades del puesto.

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