En el Perú existe una demanda de líderes coaches principalmente en las empresas del sector minero, energético, industrial, de retail, de servicios (investigaciones, hotelería, banca, inversiones, etc)", señaló Estela Hernández, docente del Curso de Especialización en Competencias del Líder Coach en las organizaciones de la PUCP.

"El coaching no es para algún tipo de organización, es para las relaciones humanas y éstas se dan en todas las organizaciones", anotó.

Mencionó que actualmente las organizaciones requieren de coaches que les acompañen a desarrollar en sus CEO, directores, gerentes y jefes, mejores competencias para liderar a su personal, en este contexto surge el rol del líder coach.

Justamente el líder coach destaca por: a) tener mejores competencias para autoliderarse, tener conversaciones efectivas, gestionar sus emociones de manera inteligente y responsable, y trabajar en equipo; b) la capacidad de seguir mejorando a través de su vida profesional, debido a que ha aprendido a aprender.

Según Hernández, un líder coach es una persona capaz de crear las condiciones para que un grupo o equipo de trabajo logre sus objetivos a partir de dos aspectos claves: por un lado, considerándose a sí mismo y a las demás personas como seres humanos capaces de desarrollarse en forma permanente, de manera individual y en grupo, desde el aprendizaje de nuevas formas de conversar, vivir sus emociones y su corporalidad.

"Con ello, seres humanos capaces de aprender a realizar nuevas acciones y lograr nuevos resultados; mostrar a cada uno, sus posibilidades intrínsecas de crecer", precisó.

Por otro lado, mencionó que un líder coach tiene una visión clara del sistema que lidera y de su contexto. Con ello, muestra a cada persona cómo su forma de ser y trabajar impacta en el sistema y en su entorno.

"Es capaz de comprender y mostrar cómo el trabajo de cada persona, por sencillo que sea, contribuye con los objetivos de la empresa", señaló.

Agregó que los grupos o equipos que cuentan con un líder coach se benefician por: 1) ser acompañados por una persona que les escucha, conversa con ellos de forma responsable y efectiva, gestiona adecuadamente sus emociones y su energía corporal; con empatía, les muestra nuevas formas de ser y, con ello, les da la oportunidad de aprender; 2) la oportunidad de ser parte de equipos de trabajo basados en la confianza; y 3) vivir en un permanente proceso de aprendizaje en y mediante el trabajo, el cual les sirve para su desarrollo profesional y personal.

"Todo esto genera motivación y un mejor clima laboral, e incluso, mejores resultados en las organizaciones", anotó. El 16 de setiembre se iniciará el Curso de Especialización en Competencias de Líder Coach en las Organizaciones en la PUCP.