Actos de fraude en las empresas están a la orden del día. Muchos de los empleados tienen conocimiento de estas irregulares, pero callan por temor a las represalias. Entonces, resulta indispensable para las compañías contar con un medio de comunicación confidencial que le otorgue la suficiente seguridad a sus trabajadores para informar sobre estos abusos.

En un estudio internacional realizado por la Asociación de Examinadores de Fraudes Certificados se reveló que las compañías con línea ética sufren pérdidas medias por fraudes un 50% menos que las empresas que carecen de ese mecanismo de control. Pero, ¿de qué se trata este servicio?

"Es un conjunto de canales de comunicación por los cuales los empleados pueden informar sobre sospechas y hechos de fraude a su empleador. La clave es que lo pueden hacer sin riesgo a represalias", señala Fernando Gamiz, director de Risk Consulting de KPMG.

En esos canales estaría incluido el servicio telefónico, o call center, el email, la página de internet, la atención personalizada y la casilla de correo. "El limitarlo solo a una de estas partes va a afectar la efectividad de la línea ética. Se debe tener un análisis oportuno de las denuncias".

Detalla que existen tres tipos de fraude: la malversación de activos, la corrupción –casos de conflicto de interés o de soborno– y los informes falsos, reflejados en los estados financieros de la compañía. Asimismo, dichos actos corresponderían a necesidades financieras, percepción de oportunidades, o debilidad de la empresa, y actos de racionalización (justificación de acciones).

Gamiz indica que el alto precio de la línea ética es un mito, pues, el servicio cuesta, en promedio, S/73 diarios, y, sin embargo, "una empresa gasta en papeles y café más de ese importe".

Línea externaDentro del servicio de línea ética de las empresas, existen los sistemas internos ,manejados por personal de la compañía de manera part y full time, y los externos, gerenciadas por empresas independientes, como lo es KPMG. Gamiz asocia una reducida efectividad a los primeros ya que "mantienen la desconfianza de la confidencialidad".

"El sistema de líneas externas reúne la ventaja del bajo costo, la eficiencia en captura de información y aseguran el anonimato del denunciante. Estas compañías asignan personal entrenado para atender y contener denunciantes, generando un valor adicional en la calidad de la información obtenida", culmina.