Los ejecutivos de todas compañías quieren que sus colaboradores piensen a largo plazo. Esto es, alinear sus objetivos inmediatos con la meta de mantener a la empresa en el mercado. Por esto, la publicación considera que las empresas familiares son un modelo. Y estas son sus reglas de oro.

1. Ser frugales en los buenos tiempos y en los malosA diferencia de la mayoría de las empresas multinacionales, las firmas familiares no se caracterizan por tener oficinas lujosas. Según el CEO de un grupo familiar, que conversó con HBR, "el dinero más fácil de ganar es que no se ha gastado". Así, el último ciclo económico evidenció que estas organizaciones entraron a la recesión con estructuras de gasto más bajas que impidieron los despidos masivos, ampliamente utilizados en el medio.

2. Ser pruedentes en el nivel de gasto de capitalLas empresas administradas por parientes son especialmente "juiciosas" cuando se trata del gasto de capital. La única regla parece ser 'no gastar más de lo que se gana'. De manera que se priorizan los proyectos más sólidos, perdiendo oportunidades en tiempos de expansión, pero reduciendo su riesgo de exposición a la hora de la crisis.

3. Mantener bajo endeudamientoEn las finanzas corporativas modernas un nivel de endeudamiento moderado es bien visto porque un apalancamiento aumenta la creación de valor. No obstante, las empresas familiares asocian la deuda con riesgo y fragilidad. Significa un menor espacio para maniobrar en momentos de desaceleración (además de la dependencia de un inversionista fuera de la familia). "Muchos creen que somos ricos y valientes", comenta un empresario familiar. "Pero, en realidad, somos cobardes. Dejamos la mayor parte de la caja en la compañía para evitar ceder mucho poder a nuestros bancos".

4. Pensar en internacionalizaciónLas familias empresarias son más ambiciosas en su expansión internacional. De acuerdo al Harvard Business Review generan mayores ventas en el extranjero mediante la compra de pequeños socios locales en los mercados que planean abrir. Así, la paciencia es una de sus características a la hora de hacer negocios.

5. Retener el talento más que la competenciaLos expertos aseguran que las políticas de retención son mejores en las compañías familiares que en las demás. Una baja rotación es más valorada por estas organizaciones por la confianza y el mayor conocimiento de sus colaboradores, contribuyendo así al fortalecimiento de su cultura. Según el CEO de un grupo familiar que mueve US$ 10,000: "No tenemos a los más inteligentes, pero ellos conocen su trabajo mejor que nadie y cuando surge el problema trabajan en equipo inmediatamente".