La capacidad de escucha es primordial para fomentar un ambiente lleno de ideas innovadoras. Crear los espacios necesarios es sólo el primer paso. Las firmas deben asumir los riesgos que implica concretar algo diferente, por ello, la evaluación es un factor clave.

Oídos sordos.Muchos dedican sus horas laborales a efectuar actividades rutinarias, sin analizar los pequeños cambios que requiere la firma. Cuando los empleados conciben la necesidad de llevar a cabo un cambio radical, es indispensable escucharlos. Las diferentes perspectivas, enfoques u opiniones enriquecen los puntos de discusión en torno a lo que requiere el negocio.Los altos directivos, gerentes y supervisores deben mostrarse abiertos a los distintos comentarios, para propiciar la participación activa de sus miembros.

Conservadurismo.Es fundamental introducir elementos que preparán a la compañía para el futuro. El uso de las nuevas tecnologías de la información es indispensable en ese contexto. Apostar por una manera más eficiente de almacenar información relevante a través del uso herramientas tecnológicas es un punto a analizar.

Celos.Deje de lado los celos laborales para apoyar las ideas de los miembros de su equipo. Si un empleado tuvo una idea altamente innovadora, aproveche su potencial, no haga lo contrario. Al fin y al cabo, resultarán beneficiados los colaboradores de la empresa. El crecimiento de la firma también se traducirá en el éxito de cada uno de sus trabajadores. Recuerde que los mejores líderes buscan contratar personas altamente capaces.

Dinero.Innovar es caro. Los presupuestos en pueden implicar una alta inversión para la empresa, y presentar un determinado nivel de riesgo. Por ello, es requisito evaluar el panorama, y la eventual recompensa a cada una de las iniciativas. Un buen análisis puede hacer la diferencia entre una empresa próxima al fracaso o al éxito.

Diferencias generacionales.Aunque las son difíciles de superar, es importante que los empleados adultos y los más jóvenes aprendan a escucharse entre sí. Ambas generaciones pueden concebir de igual manera ideas innovadoras. La edad no es un factor determinante.

Comunicación. innovadora también depende de la capacidad de comunicación del trabajador en cuestión. Por ende, es requisito presentar una idea de manera concisa, clara y sobretodo atractiva. Los empleados deben 'aprender a vender' sus ideas.

Tamaño.Es natural pensar que su empresa no puede cambiar de rumbo debido a su tamaño. En realidad, si usted no anima a sus empleados a innovar, las empresas más pequeñas en su industria van a ganar en el largo plazo.