Por Stefano De Marzo

Nancy Fernández no lo sabía, pero al ingresar hace cuatro años y medio a Exsa se enfrentaría al cambio cultural de una empresa que llevaba seis décadas en el mercado. Nada menos. La empresa estaba posicionada como líder en el rubro de explosivos. Sin embargo, en su momento, ya se hablaba de dar un paso adelante y brindar soluciones. Un cambio en la visión del negocio asomaba.

Fernández pensó que si una industria de riesgo como EXSA, líder en excelencia operativa y de seguridad, iba a dar un paso más, este debía realizarse con el soporte de la gestión del talento.

"Queríamos ver si la gente estaba preparada para este cambio", asegura la gerente de gestión humana de la empresa del Grupo Breca, y el bienestar emocional de los trabajadores como corazón de la estrategia del negocio ha sido uno de sus grandes logros.

"Lo primero que hicimos fue un diagnóstico claro", cuenta la ejecutiva. Estaba en una industria de alto riesgo, con personal altamente especializado. Sus colaboradores en planta provienen de sus zonas de influencia, por lo que las variables del entorno impactan en ellos.

Si bien la coyuntura de la crisis mundial del 2008-09 había desacelerado el sector, consolidaban clientes a nivel nacional. Pero sus colaboradores sufrieron el impacto en la baja de las actividades. Hubo desconfianza. El momento fue ideal para plantear una nueva estrategia para la sostenibilidad del negocio.

Fernández hace énfasis en cómo hubo que fortalecer los canales de comunicación. Asimismo, decidió empezar a democratizar las relaciones interpersonales que, hasta ese momento, tenían una tradición muy vertical en el diálogo.

"La primera etapa era generar confianza", señala la gerente de gestión humana. Se tomaron acciones para mejorar el bienestar de los colaboradores. Pero quizás lo más importante fue que se concentraron en lo más valioso para su gente: su familia y bienestar emocional.

"Un colaborador íntegro cuenta con características como saber manejar el estrés, mantener la calma, no entrar en pánico, tomar decisiones y ser riguroso para los procedimientos", anota Fernández. No obstante, muchas veces, los trabajadores venían de un entorno con algunos problemas. Es ahí cuando la jefatura de Bienestar Emocional cobra importancia.

ResultadosemocionantesComo no se podía trabajar con los colaboradores todo el tiempo, Fernández decidió invitar a las esposas. "Ellas son mis socias", asegura desde su oficina en la planta de Lurín. Ahí nace el Comité de Damas de Exsa.

Este se propone identificar las necesidades que existen en el entorno familiar de los colaboradores y generar lazos de confianza con la compañía. Lo seguirían tres programas más como parte de los aliados estratégicos de la jefatura de Bienestar Emocional.

El Comité de Jubilados, el cual mantiene el vínculo de la empresa con trabajadores en edad de jubilación a través de acciones formativas para los nuevos colaboradores en la empresa. El programa de Líderes Comunicadores que escoge representantes de cada área para garantizar que las comunicaciones emitidas por la compañía lleguen y sean comprendidas por todos.

Finalmente, el Voluntariado Exsa que busca posicionar a la compañía como una organización responsable y comprometida con el desarrollo sostenible local bajo la bandera de "Educación con Seguridad".

Las acciones que emprendió Nancy Fernández han brindado también consecuencias positivas visibles. Palpables en números. Por ejemplo, se mejoró en resultados globales del Great Place To Work® en 26 puntos, pasando de 54 a 80 puntos en el 2013.

Asimismo, tuvieron un crecimiento promedio en ventas del 23% anual. Su EBITDA se duplicó en estos años. El compromiso del personal es también mayor: existe más participación en actividades extralaborales. Incluso, hubo mayor participación proactiva en autoevaluación y feedback respecto a su desempeño.

Ha habido renuncias voluntarias al sindicato de trabajadores. También se ha consolidado la implementación de una cultura de alto desempeño a través de la meritocracia y la equidad. Asimismo, lograron reducir el índice de accidentabilidad a 0,24 en el 2013.

"Este 2014 estamos listos para seguir conduciendo la transformación, liderando el rumbo, orientando las capacidades y la cultura de Exsa hacia el cliente y la innovación, sin descuidar la excelencia operacional y de ese modo contribuir a la nueva visión del negocio", asegura Nancy Fernández.

Una que implica soluciones tecnológicas y de know-how para capturar eficiencias en la cadena operativo-productiva. También desean asumir total o parcialmente segmentos de la cadena productiva para asegurar continuidad del negocio. Pero quizás lo más importante sea que desean mejorar sus relaciones con la sociedad y los gobiernos. Siempre con un enfoque emocional. Por ahí, el éxito genera bienestar.