Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE) El Cronista de Argentina

El costo directo del de fútbol para el Tesoro Nacional de Brasil se calcula, al menos por ahora, en R$ 1,352 millones (US$ 603 millones) hasta 2015, según Valor PRO, en base a números del Fisco, la Secretaría de Política Económica (SPE) del Ministerio de Economía.

Estas cifras constan en la prestación de cuentas del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff referente a 2013 y aprobada a finales del mes pasado por el Tribunal de Cuentas del Estado (TCU). Se estima ese desembolso hasta 2014 en R$ 1,100 millones (US$ 491 millones).

La cuenta se hizo tomando como base la exención de tributos como Impuesto de Importación (II), Impuesto de Renta Persona Jurídica (IRPJ) e Impuesto de Renta Retenido en la Fuente (IRRF) para la organización y operatividad de actividades dedicadas a la realización de la Copa de las Confederaciones (2013) y la Copa del Mundial, que empieza hoy.

Se incluyó también parte del gasto con la creación de líneas de crédito con condiciones especiales para el financiamiento de la reforma y construcción de los estadios y hoteles -el ProCopa Arena y el ProCopa Turismo-y para la mejora de la movilidad urbana en las ciudades que serán sede de los partidos.

Sin embargo, la expectativa es que el costo del Mundial sea más alto porque las cifras de Valor PRO no consideran los subsidios financieros, es decir, la ecualización de los intereses (diferencia entre el costo financiero pagado por el Tesoro al captar en el mercado el dinero y la remuneración que recibe del banco público).

Los beneficios tributarios y crediticios concedidos por el gobierno federal terminan afectando las cuentas del Tesoro de dos maneras: reduciendo la recaudación de tributos y aumentando los gastos.

Según datos del TCU, los gastos totales del país con el Mundial superarán los US$ 11,608 millones. De ese total, 83.6% o US$ 9,550 millones saldrán del sector público, a través de presupuestos o líneas de crédito liberadas por instituciones federales. La iniciativa privada responde por US$ 1,880 millones, o 16.4%.

Solo la exención de tributos federales costará US$ 285 millones a los cofres públicos hasta 2015, según datos del Fisco. Hasta diciembre, el gobierno dejará de recaudar US$ 181 millones. La mayor parte de la desgravación prevista hasta finales de 2015 o el equivalente a US$ 229.3 millones se trata de desgravaciones para atender los pedidos de la FIFA.

El resto (US$ 54.3 millones) se refiere a la proyección de renuncia entre 2012 y 2014 con el llamado Régimen Especial de Tributación para la Construcción, Ampliación, Reforma o Modernización de Estadios de Fútbol (Recopa), que prevé la desgravación tributaria incidente sobre la contribución de PIS/Pasep, la Contribución para financiamiento de la Seguridad Social (Cofins), el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) y el Impuesto de Importación.

Los beneficios crediticios de las líneas de financiamiento con condiciones especiales están costando a los cofres públicos US$ 319 millones, con la previsión hecha en base a los contratos cerrados hasta finales de 2013 y llevados al valor presente.

"Ese es el potencial máximo de beneficio de todas las operaciones de crédito realizadas entre 2010 y 2013", deslizó una fuente del área económica. Se firmaron 84 contratos entre 2010 y 2013 con un plazo promedio de 11.2 años.

Para calcular ese costo crediticio del Mundial, la SPE consideró el valor del financiamiento como un activo del sector público, con el retorno dado por la diferencia entre la tasa de interés del préstamo y el costo de la oportunidad estipulado para el uso de recursos. Hay subsidio cuando el retorno de ese activo es negativo, es decir, cuando una inversión referencia del gobierno central tiene una tasa más alta que la del préstamo.

Según el informe del TCU y datos de la Secretaría de Política Económica del ministerio de Economía, no se investigaron los subsidios financieros -desembolsos efectivos con ecualización de intereses en los préstamos realizados, por ejemplo, por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para financiar la construcción de estadios y hoteles.

El ministerio de Deportes y el Fisco no quisieron comentar el tema. La SPE repasó los valores del costo crediticio para el gobierno pero optó por no hacer una evaluación más detallada sobre el tema.