Gustavo Valdez ha vestido a actores de 14 obras, diez de ellas para . Antes de llegar al mundo del teatro era el jefe de moda de una fábrica. "He aprendido a querer al teatro y ahora siento que es una parte importante de lo que hago".

¿El vestuarista de teatro trabaja más con los actores que con el director?Siempre hay interacción entre el equipo. Yo puedo hacer una propuesta, pero el director de arte, si lo hay, también propone ideas que hay que tratar de plasmarlas en la obra, además, está el director y los actores, quienes, de alguna manera, te guían o te piden cosas.

Los actores siempre buscan estar cómodos con lo que llevan puesto…No solo cómodos,también seguros con lo que tienen.

¿Hasta cuántos cambios le puede exigir una sola obra?Depende. En "Incendios", la última obra de La Plaza, son varios personajes (algunos actores interpretan hasta tres), pero no hay muchos cambios. Estimo que hay unas 34 apariciones. En una obra como "Ricardo III" sí hubo muchísimos cambios de vestuario, ahí preparamos entre 45 y 50.

¿Cada prenda requiere un tratamiento diferente?Hay cosas que tenemos que mandar a hacer, digamos, corbatas que no se pueden anudar o pantalones que no tienen cierres, porque los actores no tienen mucho tiempo para cambiarse. Tienen que ser cosas preparadas especialmente para este tipo de vestuario. No es igual hacer vestuario para teatro que una colección de moda. La preparación es diferente. Hay otros tópicos.

¿Qué obra que le ha exigido más en cuanto a detalles?"Cyrano de Bergerac" y "Ricardo III". En la primera, había muchos elementos como sombreros, botas, guantes. Si bien la ropa era sencilla, tenía muchos detalles. Eso nos llevó a comprar prácticamente todos los botones que había en Lima (risas).

¿Le fue demasiado engorroso encontrar los botones para Cyrano de Bergerac?De hecho, buscamos diferentes para cada traje en Miraflores, Gamarra, Caquetá. Solamente los botones representaron buena parte de presupuesto, conseguir buenos botones es caro.

¿Cuánto tiempo necesita para tener todo listo?Es un proceso. Durante la preparación se reúne el equipo, y el director expone sus ideas. Luego leo todo el guión y hago una propuesta. Eso dura alrededor de un mes. Después defino los materiales y la fase de realización es la que toma más tiempo. Hay obras que se pueden hacer rápido y toman dos meses. Pero, en general, son cinco.

¿En qué medida puede influir una historia en el vestuario de la obra?En "Incendios", lo más importante es la historia, la intensidad de los actores. El vestuario es importante pero más fuerte es la obra en sí. Creo que, en ese caso, el vestuario ayuda, pero pasa como a un segundo plano. "Ricardo III" fue diferente porque la imagen visual de la obra necesita el vestuario como soporte.

¿Eso a que equivale?Estimo que el vestuario de "Ricardo III" representó una buena parte del presupuesto, probablemente, tanto o más que la escenografía, que ya es bastante.

¿Cómo define su trabajo?Es interesante, es un buen sitio para desarrollar la creatividad. Eres creativo no solo cuando haces cosas extrañas, sino también cuando resuelves problemas. Acá, se trata mucho de eso, de tener retos.

OTROSÍ DIGOAjustándose a los tiempos brevesDetrás del telón. Gustavo Valdez cuenta que si el actor necesita cambiarse en 30 segundos para seguir con la siguiente escena, entonces el reto consiste en lograr que pueda cambiarse durante ese tiempo. Por lo tanto, el vestuario tiene que estar diseñado para hacerle frente a ese aspecto.

HOJA DE VIDAEdad: 44 años.Cargo actual: Diseñador de vestuario para el Teatro La Plaza. Cargos anteriores: Se ha desempeñado como jefe de diseño. Profesión: Diseñador de modas.Estado civil: Soltero.