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Los hijos de elBulli cumplen el sueño del restaurante propio

Los ex jefes de cocina de Ferran Adrià abren Compartir, espacio que se aleja del menú degustación y le abre el telón al piqueo. Los platillos promedian los US$ 60.

Los hijos de elBulli: Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch (Foto: Internet)

Expansión.- Hasta el 30 de julio de 2011, día en el que cerró elBulli como restaurante, Oriol Castro, Mateu Casañas y Eduard Xatruch eran los jefes de cocina del espacio de Cala Montjoi, desde el que Ferran Adrià revolucionó la cocina mundial en las últimas dos décadas.

Estos profesionales vivieron 15 años como activos actores de esa nueva y explosiva concepción de la gastronomía. Les quedaba una asignatura pendiente: el lanzamiento de su propio negocio.

Compartir, abierto en Cadaqués (Gerona) por el trío a finales de abril, cumple ese sueño, sin que esto suponga su desvinculación de elBulli Foundation , proyecto en el que forman parte del equipo clave de Adrià. Anote esta dirección porque pronto acumulará listas de espera.

Un nuevo conceptoCompartir no es elBulli, ni pretende serlo; sus creadores tampoco han decidido optar por un concepto de alta cocina y, por eso, huyen del menú degustación. La denominación del local, instalado en una antigua pizzería, anuncia el eje de su oferta, centrada en el 'pica-pica', con platos sabrosos y muy comprensibles, en los que hay un 'toque Bulli' en técnicas y presentación.

"Un estilo de gastronomía contemporánea próxima a todo el público", resumen sus artífices, que aclaran que Adrià y su socio Juli Soler son ajenos al proyecto.

La carta arranca con varios platos ideados para compartir, como las anchoas trufadas; las sardinas marinadas, naranja y aceituna verde o los buñuelos de bacalao a la miel.

La despensa se nutre de la Costa Brava y del Empordà, aunque en algunos casos recurre a las anchoas y a Galicia con las navajas tibias de la playa de Langosteira con toque de limón. La oferta culinaria de Compartir prosigue con arroces, como el marinero o el ibérico con trompetas de la muerte; pescados, como la lubina con guarnición de setas y algas; y carnes, como las costillitas de conejo con 'alioli' de manzana.

Para acabar, hay postres como los bombones líquidos de chocolate blanco con sorbete de mango y el 'coulant' de avellanas con sorbete de melocotón.

El pan es de triticum y la carta de vinos muy completa. El precio es de unos US$ 60, aunque hay platos fuera de carta que pueden elevar la factura.

Castro, Casañas y Xatruch se turnan para estar al frente del negocio. Es raro el día que uno de ellos no está pendiente de la cocina (con Marc Llach como jefe) y la sala (dirigida por Ramón Canaleta).

Diseño sensorialCon un interiorismo mediterráneo, Compartir consta de dos espacios: la sala y la terraza con un porche cubierto.

En verano, la espaciosa terraza promete que se realizarán múltiples almuerzos y cenas con el inspirador olor del mar de fondo. En la planta superior, cuatro apartamentos, gestionados por un equipo ajeno al restaurante, completan la oferta.

CIFRAS Y DATOSEspacio. El restaurante Compartir tiene capacidad de aforo para unos 40 comensales en total.

Cifra de creación. ElBulli cerró con el platillo 1846, por el año de nacimiento del francés Escoffier.

Noticia. El anuncio de la apertura de Compartir se dio en la II Jornada Gastronómica NoratGotanegra.

EN CORTOSabor y atención personalizada La técnica de Compartir. El método que aplican al tratamiento de los alimentos, los controles de los puntos de cocción y la sutileza para manejar los aderezos son las características del estilo de los tres chefs. Nada más entrar, el cliente recibe un símil de cóctel Bellini en versión catalana, con el fin de que se sienta bienvenido.

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