Ante la , Lance Armstrong trató de dar un mensaje de alivio a los simpatizantes de Livestrong: "su misión debe continuar". El miércoles, sin embargo, el ciclista renunció al cargo de presidente de su propia fundación.

Actualmente, Livestrong está valorizada en US$ 46.8 millones. Sus programas están hechos para ayudar a los pacientes de cáncer a entender el sistema de salud, a negociar por recursos del Estado para programas de prevención de cáncer y brinda apoyo emocional para los sobrevivientes y sus familias. Un rasgo particular es que no hace donaciones a investigaciones relacionadas a esta enfermedad.

Un reveló, sin embargo, de que dicha organización ha estado demasiado unida a la carrera de Armstrong: sus ingresos han aumentado y caído conjuntamente con su carrera en el ciclismo. Siendo este el panorama, ¿podrá continuar su misión sin él?

Sube y bajaFundada en el 2000, Livestrong recaudó 9 millones en un año y logró crecer rápidamente hasta alcanzar US$ 40 millones en ingresos para el 2004, según el artículo. El 2005, año en que el ciclista obtuvo su séptimo título del Tour de Francia, fue probablemente el más exitoso: se vendieron más de 50 millones de brazaletes de hule 'Livestrong', lo que impulsó sus ingresos a US$ 52.5 millones.

Pero cuando Armstrong se retiró del ciclismo en ese mismo año, los ingresos de la fundación al año siguiente cayeron en US$ 20 millones y se mantuvo a la baja hasta que el deportista anunció su regreso en setiembre del 2008. Así, Livestrong registró otro crecimiento: obtuvo US$ 41.8 millones en ingresos en el 2009.

Ahora que Nike está fuera, se esperaría que las ventas de los brazaletes se reduzcan. No obstante, aún no hay noticias de que este merchandise se haya visto afectado. Nike fue originalmente el patrocinador de estos accesorios, aunque Livestrong ha anunciado que continuará ofertándolos en tiendas.

"Pero si tomamos al retiro de Armstrong en el 2005 como un indicador, la marca perderá valor y clientes. Tal vez será más grave ahora con este escándalo", dice Bloomberg. El problema está en que la imagen personal de Armstrong y, por ende, su desgracia, está muy ligada a esta marca. "Si no se llamara la 'Fundación Lance Armstrong', tal vez podrían distinguirse mejor".