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El dilema ético detrás del boom editorial de la India

Con más de 82,000 diarios en varios idiomas y una circulación diaria de 107 millones de ejemplares, los medios comienzan a cuestionar al servicio de quién ponen su trabajo.

Objetivo. Las editoriales buscan desarrollar y apoyar una élite cosmopolita en India. (Financial Times)

Un repunte editorial de revistas de lujo y polémicos programas de crítica política en la televisión han hecho de los medios en la India un fenómeno que llama la atención. Un corresponsal del Financial Times (FT) conversó con los grupos editoriales más importantes y encontró que, tal vez, las historias 'verdaderas' son las menos importantes de este boom.

Tomemos como ejemplo a Condé Nast India, centro editorial de Mumbai responsable de publicar Vogue India, GQ India, Condé Nast Traveller y Architectural Digest. Alex Kuruvilla, director gerente del grupo, asegura que "Conde Nast es la compañía editorial más avanzada del país".

Pero ellos tienen un objetivo concreto: desarrollar y apoyar una élite cosmopolita. Kuruvilla estima que este público llega a unos 3 millones de personas, de un total de 1.24 mil millones de habitantes. Este nicho recibe ingresos de US$ 100,000 al año, en donde unas 300,000 personas leen una o más revistas de Condé Nast.

En Nueva Deli, el nuevo consultor editorial del Hindustan Times, Vir Sanghvi, comentó al FT que la publicidad "lo domina todo" y que el periodismo raramente actúa como un correctivo. "Los presentadores de televisión parecen criticar mucho a los políticos, pero esto ha traído corrupción. Si ellos [los presentadores] quisieran participar en política, perderían sus cheques", advirtió.

Corrupción"La verdadera crítica —dice el corresponsal— es que la élite sigue creciendo mientras las masas se estancan: y los medios alimentan al primer grupo y les dan tonterías al segundo". Las revistas y los programas de televisión se dirigen a una masa angloparlante, donde el inglés como segunda lengua se percibe como un signo de riqueza.

Durante una década en la que muchos programas de "crítica" han ganado poder, los niveles de corrupción han crecido al mismo ritmo. India ocupa el puesto 95 en el Índice Global de Transparencia, que evalúa a 138 países. Considerando el tamaño de la India, no es poca cosa.

En el 2010, estalló un escándalo de audios en los que Sanghvi (Hindustan Times), Barkha Dutt —estrella periodística de la TV— y la lobista política Nira Radia, conversaban sobre cómo beneficiar a empresas y políticos para concesiones en redes 2G. Se escuchó que los periodistas estaban dispuestos a usar su influencia para lograr ese objetivo.

En cuanto a cobertura periodística, hay casos límite. En la semana de la moda de Mumbai, las modelos se vistieron de algodón que fue cultivado por granjeros tan desesperados en el borde de la pobreza que miles cometieron suicidio. "Mientras los demás periodistas cubrían el show, raro era aquel que escribía sobre la desgracia de los granjeros".

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