Hasta el miércoles, las dos obra de arte más caras jamás subastadas eran "Desnudo, hojas verdes y busto", de Pablo Picasso, y "Los Jugadores de Cartas", de Paul Cezanne. La primera fue adquirida en una subasta por un comprador anónimo, al precio de US$ 106.5 millones, mientras que el segundo costó US$ 250 millones, cantidad pagada por el emir de Qatar al multimillonario griego George Embirikos.

Pero la obra más cara jamás subastada sucedió el miércoles, en Nueva York, al precio de US$ 120 millones por un ofertante no identificado. , de Edvard Munch, es ahora la obra más cara subastada de la historia del arte, destronando a Picasso.

Pero estos no son los únicos cuadros valorados por encima de los US$ 50 millones. El diario ha elaborado una lista en la que el precio del arte sigue posicionándose como uno de los más altos, siendo así este mercado uno de los más millonarios actualmente.

En dicha lista figuran "Número 5", de Jackson Pollock, que comprada por un coleccionista privado al magnate David Geffen al precio de US$ 144 millones. "Retrato de Adele Bloch-Bauer I", de Gustav Klimt, le costó US$ 139 millones a Ronald Lauder, heredero del imperio de cosméticos. La compró directamente a los descendientes del artistas.

Otra obra de Picasso, también bastante cara, es "Garçon á la Pipe". Costó casi tanto como la obra "Desnudo, hojas verdes y busto" (US$ 106 millones). El famoso cuadro "Dora Maar con gato", costó US$ 98 millones. El coleccionista nipón Ryoei Saito pagó US$ 85 millones por el "Retrato del Doctor Gachet" de Van Gogh. Finalmente, "Le Bassin Aux Nympheas", de Claude Monet, fue adquirido por aproximadamente US$ 85 millones también.