Diana Mujica Maguiñadmujica@diariogestion.com.pe

es peruano, pero dejó atrás Lima hace 18 años. Trabajó administrando fondos de inversión en , pero renunció a un cargo privilegiado para correr su propia aventura. Tiene 39 años y se considera todo un emprendedor.

Hace tres semanas, despertó siendo uno de los 199 Jóvenes Líderes Mundiales elegidos por el . Inicialmente incrédulo, este ingeniero se sabe parte de un grupo de éxito.

¿Qué fue lo primero que hizo cuando recibió la noticia? Primero asegurarme de que no era un error, de que la noticia no estuviera dirigida a alguien más.

¿Que se tratara de un spam?No, todo fue mucho más romántico, a la antigua, no fue un e-mail, sino que me lo enviaron por correo regular; llegó a la puerta de mi casa. Entonces quería asegurarme de que estaba dirigido a mí.

¿Cuál fue su reacción?Pues miré la lista del resto de ganadores, me sentí honrado al ver a gente tan talentosa y cuya carrera había seguido.

Lo otro que hice fue llamar a un colega que había ganado el premio y preguntar ¿y ahora qué hago? Él me tranquilizó y me dijo que me calmara, que el Foro se encargaba de la difusión.

Usted es CEO de Hattery, la empresa que fundó en el 2011, es empleado y empleador. ¿Cómo maneja eso? Cuando trabajas para una firma grande como Google, por ejemplo, hay una responsabilidad cuando asciendes y tienes un voto de confianza, pero es al fin y al cabo una responsabilidad empresarial. En , como usted dice, soy el empleador, de mí depende el sueldo de las familias de mis empleados. Sientes un peso mucho mayor para hacer bien las cosas.

¿Por qué eligió usted el camino del negocio propio? Yo no sé si siempre quise tener mi propia empresa, pero sí sé que llegó un momento en que, a pesar de estar en un muy buen puesto, aunque quizá precisamente por eso, decidí que era hora de seguir mi camino como emprendedor.

¿Le iba tan bien que decidió salirse?Suena contradictorio, ¿no?, pero el éxito profesional, una línea de carrera, te da solvencia económica, es decir tenía muy buenos ahorros en el banco, te da experiencia, te da reconocimiento del rubro donde te mueves.

Pero era dejar algo consolidado. ¿Cuánto pensó esta decisión de formar su empresa?No lo pensé, esa es la clave, no pensar las cosas demasiado. Un emprendedor no ve los pro y contra, solo se tira a la piscina. Sobreanalizar una decisión solo puede hacer que te quedes más tiempo en una empresa.

¿Cómo fue el inicio? ¿Dudó en algún momento? Cuando fui al banco a sacar de mis ahorros el pago de la planilla me di cuenta de la situación. No dudé, pero sí sentí un sacudón al ver el dinero salir, pero no entrar.

¿La rentabilidad demoró en llegar?En realidad, no, fue relativamente rápido, por el 'expertise' que yo traía de mi experiencia en la financiación del desarrollo, productos y negocios para Google. Entonces reclutar inversiones para el rubro tecnológico era lo mío.

Si pudiera jubilarse, ¿qué haría con su tiempo?Ni pienso en jubilarme, ni pienso en un número mágico de ahorros que me permita dejar de trabajar.

Si lograra la cifra, creo que seguiría en esto, creo que buscaría empresas innovadoras e invertiría en ellas.

¿Se ve volviendo al Perú?Vuelvo siempre, voy de viaje tres veces al año. Ir a vivir es algo que no se ha dado aún. Yo dejé el país hace 18 años, pero mi familia, excepto claro mi esposa y mis hijos, están en Lima y los visitó. Hay un nexo y, de hecho, mi empresa espera tener negocios en Lima.

LA FICHANombre: Luis Arbulú.Edad: 39 años.Cargo: CEO de Hattery.Profesión: Ingeniería en la Universidad de Kansas. MBA del Wharton School de la Universidad de Pensilvania.