La propuesta de la arquitecta Maria del Pilar Solís y del diseñador industrial Matías Ferrero está inspirada en el noble Ficus, de más de 100 años. De hecho, los anillos concéntricos de madera certificada forman un deck que se expande alrededor del tronco.

Ello le comunica al visitante la antigüedad del árbol y, sobre todo, le invita a meditar sobre la conservación de los bosques y la armonía que debe existir entre el hombre y la naturaleza.

Con ese objetivo, en el ambiente que alberga el , sobresale el uso de madera, indica la arquitecta Maria del Pilar Solís.

"Las velas de parafina coronan el árbol y juegan con el mural, que cierra la metáfora del bosque, la vida, naturaleza, sostenibilidad", señala, por su parte, el diseñador industrial.

En el espacio también se ubica un mueble tipo gradería que, además, funciona como una barra para beber café y conversar. El cálido escenario también integra materiales como el mármol y cera.

LA CIFRAPara replicar un ambiente con esas características, se necesitaría un aproximado de US$ 75.000.